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viernes, 22 de abril de 2011

DÍA DE LA TIERRA

Hoy es el Día de la Tierra.
Hoy es el momento de tomar conciencia.
Todavía no es tarde...

Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz. En torno a este fin, es imperativo que nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras.
La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de una biosfera saludable, con todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado.
Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables.
La elección es nuestra: formar una sociedad global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y de la diversidad de la vida. Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida. Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener más. Poseemos el conocimiento y la tecnología necesarios para proveer a todos y para reducir nuestros impactos sobre el medio ambiente. El surgimento de una sociedad civil global está creando nuevas oportunidades para construir un mundo democrático y humanitario. Nuestros retos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales, están interrelacionados y juntos podemos proponer y concretar soluciones comprensivas.
Para llevar a cabo estas aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre, al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y global, se encuentran estrechamente vinculados. Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud. El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza. Necesitamos urgentemente una visión compartida sobre los valores básicos que brinden un fundamento ético para la comunidad mundial emergente. Por lo tanto, juntos y con una gran esperanza, afirmamos los siguientes principios interdependientes, para una forma de vida sostenible, como un fundamento común mediante el cual se deberá guiar y valorar la conducta de las personas, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales.

Origen del Día de la Tierra
El Día de la Tierra es un día festivo celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. La primera manifestación tuvo lugar el 23 de abril de 1970, promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental. En esta convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.
En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.
Las Naciones Unidas celebran el día de la Tierra cada año en el equinoccio invernal (alrededor del 21 de marzo). El 26 de febrero de 1971, el secretario general U Thant firmó una proclamación a ese efecto. Al momento del equinoccio suena la Campana de la Paz en la sede central de la ONU en Nueva York.
El Día de la Tierra es una fiesta que pertenece a la gente y no está regulada por una sola entidad u organismo; tampoco está relacionado con reivindicaciones políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.
En el Día de la Tierra se reflexiona sobre la importancia del vital líquido que es indispensable para la vida de todas las especies del planeta incluida la humana como lo que es el agua ya que de toda el agua que existe en el planeta tan solo el 2% es potable.
El Día de la Tierra apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como personas ambientalmente conscientes. Una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser..."

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martes, 8 de febrero de 2011

Plumas

Después de un largo descanso retomo la labor de La Guarida. La verdad es que la tenía bastante abandonada.
Pero eso me sucede siempre en verano, cuando los días cálidos (aunque inusualmente lluviosos este año) me sacan de mi guarida real, la de las cuatro paredes que me cobijan en invierno.
Agradezco a quienes han seguido viniendo por aquí, a pesar de que no había nada nuevo, al menos para echar un vistazo.
Trataré de retomar el ritmo de publicación (ritmo que, a decir verdad, siempre ha sido pausado) hasta que llegue el otoño, época en que el clima invita a leer más y a quedarse más en casa.
Durante mi descanso he tenido la suerte de pasar unos días en el campo sin internet, y me gusta mucho mirar a los pájaros (variadísimos y aún abundantes en mi región, felizmente), y al verlos volar aún bajo la lluvia, comencé a preguntarme sobre sus bellísimas plumas.
Al volver, encontré este estupendo artículo de National Geographic que hoy comparto con ustedes.

La larga, curiosa y extravagante evolución de las plumas
(Por Carl  Zimmer. Fotografías de Robert Clark)

El argo gigante del sureste de Asia es un faisán más o menos sin gracia… hasta que baila ante una hembra con las plumas de sus alas enormes abiertas en abanico, dejando al descubierto la superficie interior que se muestra en este segmento de 10 centímetros. Cientos de manchas similares a ojos encantan a las hembras.
Las aves vivas despliegan una diversidad de plumas hipnótica, cada una especializada en una tarea específica. Si la forma familiar de un vexilo largo variara mucho, podría fallar en el vuelo. Sin embargo, la evolución puede ser más creativa cuando se trata de las demostraciones durante el cortejo, de las cuales muchas dependen de plumajes coloridos. Muchas aves utilizan sus plumas para mantenerse frescas o calientes, hacer o reducir el ruido, flotar o caminar sobre nieve, concentrar el sonido y mejorar la audición, construir nidos, ayudar a la digestión, llevar agua y escapar de depredadores al des- prenderse de sus plumas, igual que una lagartija lo hace con su cola. “Las plumas son lo más complejo que puede crecer de la piel de cualquier organismo –dice Richard Prum–. Es sorprendente cómo miles de estructuras diversas trabajan en conjunto para crear el plumaje”.

Faisán pavo real gris. Pluma oculta de la cola, despliegue del abanico

Guacamaya roja. Pluma oculta del ala, vuelo

Búho manchado. Pluma de ala con borde serrado, amortigua el sonido

Quetzal de cabeza dorada. Pluma oculta de la cola
La mayoría de nosotros nunca podrá ver las grandes maravillas de la naturaleza en persona. No veremos el ojo colosal de un calamar, tan grande como una pelota de basquetbol, pero hay una maravilla natural que casi todos podemos ver con solo salir: dinosaurios que usan sus plumas para volar.
Las aves son tan comunes que es fácil dar por sentada su herencia de dinosaurios y el plumaje ingenioso que las mantiene en el aire. Para soportar la fuerza del aire que se le opone, una pluma para vuelo tiene una forma asimétrica: el borde frontal es delgado y rígido; el posterior, largo y flexible. Para elevarse, un ave solo debe inclinar sus alas y ajustar el flujo de aire encima y debajo de ellas.
Las alas de los aviones explotan algunos de los mismos trucos aerodinámicos. Sin embargo, el ala de un ave es mucho más. Desde el eje central de una pluma se extiende una serie de barbas delgadas, de las cuales brotan barbillas más pequeñas, como si fueran ramas de un árbol, alineadas con ganchos pequeños. Cuando estos se sujetan con los ganchos de las barbillas vecinas crean una red estructural muy ligera pero notablemente fuerte. Cuando un ave se limpia las plumas con el pico, las barbas se separan fácilmente y después vuelven a su lugar.
El origen de este mecanismo maravilloso es uno de los misterios evolutivos más perdurables. En 1861, justo dos años después de que Darwin publicara El origen de las especies, los trabajadores de una cantera en Alemania desenterraron fósiles espectaculares de un ave del tamaño de un cuervo llamada Archaeopteryx, que vivió hace 150 millones de años. Tenía plumas y otros rasgos de los pájaros vivos, pero también vestigios de un pasado reptiliano, como dientes en la boca, garras en sus alas y una cola larga y huesuda. Igual que los fósiles de ballenas con patas, el Archaeopteryx parecía capturar un momento de una metamor- fosis evolutiva crucial. “Es un gran caso para mí”, le confió Darwin a un amigo.
El caso habría sido más significativo si los paleontólogos hubieran podido encontrar una criatura más antigua, dotada de plumas más primitivas, algo que buscaron en vano durante el siguiente siglo y medio. Mientras tanto, otros científicos buscaban esclarecer el origen de las plumas al examinar las escamas de los reptiles modernos, los parientes vivos más cercanos a las aves. Tanto escamas como plumas son planas, así que quizá las escamas de los antepasados de las aves se estiraron, generación tras generación. Después puede que los bordes se deshebraran y separaran, convirtiéndose en plumas verdaderas.
También tiene sentido que este cambio ocurriera como adaptación para poder volar. Imaginemos los antepasados de las aves como pequeños reptiles escamosos de cuatro patas que vivían en las copas de los árboles y saltaban de árbol en árbol. Si sus escamas se alargaron, les proporcionaron más y más elevación, lo que habría permitido que las protoaves planearan un poco más lejos cada vez. Tal vez más tarde los brazos se convirtieran en alas que podían mover hacia arriba y hacia abajo, transformándolos de planeadores a verdaderos y poderosos voladores. En pocas palabras, la evolución de las plumas pudo haber ocurrido al mismo tiempo que la evolución del vuelo.
Esta noción de que las plumas condujeron al vuelo se empezó a desenredar en los años setenta del siglo xx, cuando el paleontólogo de Yale, John Ostrom, observó similitudes sorprendentes entre los esqueletos de las aves y los de dinosaurios terrestres conocidos como terópodos, grupo en el que están incluidos monstruos taquilleros como el Tyrannosaurus rex y el Velociraptor. Ostrom sostiene que resulta evidente que las aves son descendientes vivos de los terópodos. Sin embargo, muchos de los terópodos conocidos tienen piernas grandes, brazos cortos y colas largas y gruesas, una anatomía que difícilmente esperaríamos encontrar en una criatura que salta entre los árboles.
En 1996, paleontólogos chinos ofrecieron un apoyo sorprendente a la hipótesis de Ostrom. Se trataba del fósil de un terópodo pequeño de brazos cortos de hace 125 millones de años, el Sinosauropteryx, que tenía una característica extraordinaria: una capa de filamentos delgados y huecos que le cubrían lomo y cola. Por fin ha- bía evidencia de plumas primitivas verdaderas en un terópodo que corría en el suelo. En pocas palabras, el origen de las plumas tal vez no tu- viera nada que ver con el origen del vuelo.
Poco después, los paleontólogos empezaron a encontrar cientos de terópodos emplumados. Con tantos fósiles por comparar, empezaron a armar una historia más detallada de la pluma. Primero llegaron los filamentos simples. Después, diferentes linajes de terópodos desarrollaron varios tipos de plumas, algunas parecidas al plumaje esponjoso de algunas aves actuales, otras a barbas ordenadas de forma simétrica. Otros terópodos portaban listones rígidos de filamentos anchos, nada parecidos a las plumas de las aves vivas.
Los filamentos largos y huecos de los terópodos presentaban un problema. Si eran plumas primitivas, ¿cómo evolucionaron a partir de las escamas? Afortunadamente, hoy día hay terópodos con plumas similares a hebras: los polluelos bebés. Todas las plumas de un polluelo en desarrollo empiezan como cerdas que salen de la piel; es después que se separan en formas más complejas. En el embrión del ave, estas cerdas salen de segmentos de piel pequeños llamados placodas. Un aro de células de crecimiento rápido sobre la placoda forma una pared cilíndrica que se convertirá en la cerda.
Los reptiles también tienen placodas, pero en el embrión de un reptil cada una intercambia genes que provocarán que las células de la piel solo crezcan en el borde posterior de la placoda, lo que a la larga formará las escamas. A finales de los noventa del siglo xx, Richard Prum y Alan Brush, desarrollaron la idea de que la transición de escamas a plumas pudo depender de un cambio simple en las órdenes genéticas dentro de las placodas, lo que causó que sus células crecieran verticalmente a través de la piel en vez de horizontalmente. Una vez que los filamentos se desarrollaron, se necesitaron modificaciones menores para producir plumas cada vez más elaboradas.

Pavo Real. Compuesto de 3 imágenes. Universidad de Yale.



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domingo, 26 de diciembre de 2010

BOABABS: MAGNÍFICOS

Desde El Principito (vi la película cuando tenía 7 y leí el libro luego), me fascinaron.
Sin embargo nunca hasta ahora supe mucho de ellos.
A veces, hasta creí que no existían ya, o que quizás no habían existido nunca.
No sé por qué jamás busqué sobre ellos en diccionarios enciclopédicos o en internet.
Pero un día, hace poco, casi por accidente, leí este artículo, que ahora comparto con ustedes, los lectores de La Guarida. 
Y quedé fascinada, una vez más.
Les presento al boabab.
El baobab africano es un árbol de tronco masivo, con forma de botella o irregular y lleno de nudos. Su altura puede oscilar entre los 5 a 30 m y el diámetro del tronco superar los 11 m. La corteza es lisa y la madera fibrosa con poco contenido en agua. Las hojas sólo brotan en la época de las lluvias, en verano en el hemisferio norte y en invierno en el hemisferio sur. Las hojas del árbol adulto son compuestas, tienen de 5 a 11 foliolos que surgen del mismo peciolo en círculo y cuyos bordes son enteros en todas las especies salvo en la especie rubrostipa, que los tiene dentados. Los árboles jóvenes tienen las hojas simples y se van lobulando poco a poco. Las flores son hermafroditas, actinomorfas, de unos 10 cm, con pétalos blancos. Todas las especies dan frutos al final de la estación seca o principios de la húmeda. El fruto es una baya seca o una gruesa cápsula con forma de melón alargado. Las semillas son numerosas, grandes, con forma de riñón. Envolviendo las semillas hay una pulpa de color crema, cuya textura varía de terrosa a esponjosa según la especie y la edad del fruto. Las semillas viven más de cinco años.
Los baobabs adoptan la forma de botella durante la etapa de madurez, a partir de los doscientos años. En buenas condiciones, sobre suelo arenoso, con un clima templado y lluvias entre 300 y 500 mm pueden vivir hasta 800 o 1000 años, aunque se habla de ejemplares que han alcanzado los cuatro mil años.
Algunos baobabs se ahuecan en la madurez y se convierten en grandes depósitos en los que se pueden almacenar más de seis mil litros de agua.
ESPECIES:
Adansonia digitata – El Baobab por excelencia. Crece en todas las zonas semiáridas del África continental, alcanza los 25 m de altura y diez metros de diámetro. La copa es redondeada y tiene uno o varios troncos secundarios. Las hojas tienen de 5 a 7 foliolos. El fruto es globoso u ovoide. En el Sahel hay cuatro tipos de esta especie, el de corteza negra, el de corteza roja, el de corteza gris y el de hojasoscuras (dark leaves). Este último tiene las hojas más apreciadas como verdura, el gris es mejor por la fibra y los otros por los frutos.
Adansonia grandidieri. Propio de Madagascar, es la especie más alta (25 m) y esbelta que las demás; acilindrado y liso. También es el árbol que tiene más usos y se ha explotado más. La corteza, de un tono gris rojizo, y que en el árbol adulto tiene de 10 a 15 cm de grosor, es tan fibrosa que no queda ningún árbol del que no se haya extraído a una altura de dos metros para hacer tejidos, ya que se regenera fácilmente. El fruto es globoso, dos veces más largo que ancho. La pulpa del fruto se come fresca y de la semilla se extrae un aceite para cocinar. En algunas zonas se alimenta a las cabras con estos frutos; las cabras digieren la pulpa y expulsan la semilla entera. La madera, esponjosa, es rica en agua y tiene anillos concéntricos que muestran los años de crecimiento. Según las leyendas, los árboles solitarios de esta especie albergan espíritus y no es raro encontrar ofrendas a los pies de los ejemplares más grandes.
Adansonia gregorii (sin. A. gibbosa). Endemismo de Australia. Crece en afloramientos rocosos, lechos de ríos y llanuras inundables del noroeste de Australia. Raramente supera los diez metros de altura y la copa es irregular. Echa las hojas entre noviembre y marzo. Los australianos lo llaman árbol de la rata muerta o árbol botella.
Adansonia madagascariensis. Pueden medir de 5 a 12 m y ser de formas muy distintas. Crece en el nordeste de Madagascar y puede incluso adentrarse unos metros en el mar. El fruto es más ancho que largo. Florece en febrero y echa las hojas en noviembre. Si se planta en semillero, sus raíces hinchadas son una verdura excelente.
Adansonia perrieri. Crece también en el norte de Madagascar. Quedan pocos ejemplares de esta especie en peligro de extinción. No supera los 15 metros de altura y puesto que está en el hemisferio sur echa hojas entre noviembre y abril, como el resto de baobabs de Madagascar.
Adansonia rubrostipa (sin. A. fony). Crece en el oeste y al sur de Madagascar, en terrenos arenosos o arcillosos. Es el más pequeño de los baobabs de Madagascar, de 4 a 5 m, aunque pueden encontrarse ejemplares de hasta 20 metros de altura. Son gruesos y se estrechan antes de las ramas, dándoles una forma de botella muy especial. La corteza es marrón rojiza. Las hojas son serradas. Es una importante fuente de alimentación para los lemures.
Adansonia suaresensis. Crece en el norte de Madagascar. También en gran peligro. Es una especie alta, mide hasta 25 m y tiene un tronco esbelto, con un tronco de 2 metros de diámetro. El ramaje es amplio, las hojas tienen de 6 a 11 foliolos verde amarillentos y elípticos. El fruto es dos veces más ancho que largo. Sus semillas son las más grandes de la familia.
Adansonia za. Crece desde el extremo sur hasta el noroeste de Madagascar. El tronco es cilíndrico y muchas veces irregular. Las semillas son comestibles y el tronco se usa a menudo como depósito de tierra.
Es bellísimo nuestro planeta, verdad? Conozcámoslo. Y cuidémoslo.

(Información recibida de Cristian Rockman, de LA HORA DEL PLANETA)


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martes, 22 de junio de 2010

¿SABEN QUÉ ES "COLTÁN"?

Yo no lo sabía. Y a pesar de su gran valor económico, de su importancia tecnológica, y de cuantas cualidades le sigan encontrando, el silencio sobre este mineral no es casual. Porque es el silencio de las grandes corporaciones, de los gobiernos, de los sectores de poder que, como siempre, callan todas las injusticias, porque se enriquecen a costa del sufrimiento de los más débiles. Recojo este artículo que fue publicado en el 2008 y que recién tuve oportunidad de conocer, para compartirlo con ustedes. Para que tomemos conciencia de que objetos que nos causan placer, por puro consumismo en muchos casos, vienen manchados con la explotación de otros.

Apostar que la mayoría de los que han leído la palabra "coltán" desconocen su significado es apostar a caballo ganador. En general nadie sabe ni su origen ni sus implicaciones, nadie sabe que es ni para que sirve. Nadie sabe nada del coltán ni nadie habla de él. Ni la gente ni los medios, pero seguro que todos dependemos de este extraño mineral.
Es necesario y obvio aclarar qué es el coltán exactamente. El coltán es el nombre vulgar que se da a la combinación mineralógica de columbita y tantalita, dos elementos compuestos (cuya fórmula no expondremos aquí) que se encuentran en la naturaleza. El columbio y el tantalio son metales raros, poco útiles (o eso se creía) y escasos. Lo que parecía nada más que una casualidad química se convirtió con el paso del tiempo en uno de los metales más valiosos del planeta, la panacea de los componentes electrónicos y una nueva fuente de conflictos y miseria, de muerte y corrupción.
El nuevo oro es el coltán, del que se extrae el tántalo, un elemento con unas maravillosas propiedades eléctricas como superconductividad, capacidades refractarias (capaz de soportar grandes temperaturas sin dañarse), muy buena capacidad de almacenaje de carga eléctrica (fundamental para los condensadores electrónicos) y muy maleable. Esta maravilla científico-tecnológica ha servido para que cada vez nuestros 'gadgets' sean más pequeños y livianos, más avanzados y potentes. En particular la telefonía móvil vive del coltán como nosotros del aire. En general es la industria que más necesita el coltán para producir sus nuevos teléfonos cada vez más transformados en pequeños ordenadores. No obstante, todo el sector electrónico también necesita el coltán en menor medida, desde los nuevos televisores hasta los satélites espaciales, pasando por cualquier elemento como MP3 o MP4, videoconsolas (Sony retrasó el lanzamiento de la PS2 hace unos años por escasez de coltán), ordenadores y un sinfín de elementos electrónicos sin los cuales la vida se nos haría, por lo pronto, más aburrida.
¿Cual es el problema? Parece que el coltán supone beneficios a la tecnología y al avance científico. Pero como era de esperar, los anuncios de televisión sólo muestran la cara amable de los productos. Nadie habla de 'La guerra del coltán' ni de sus oscuros y terribles orígenes.
Aunque Australia sea la primera productora mundial (o más bien procesadora) las mayores reservas de coltán en el planeta (se estima que un 80%) se encuentran en El Congo, África. Es difícil abordar en una sola entrada de un ridículo blog toda la guerra del Congo, los problemas asociados y la miseria implícita. Sin embargo, es sabido que en general, las milicias del país africano explotan las minas de coltán de un modo esclavista (sin exagerar) para financiar su patética guerra contra el gobierno, matando animales en vías de extinción (gorilas de montaña o elefantes, entre otros) y destruyendo paraísos naturales.
Lo que podía ser una riqueza para el país y una vía de escape para la abyecta miseria del país centroafricano se ha convertido en un problema todavía mayor. Países como Rwanda (con algunas reservas propias) o Uganda (sin reservas propias de coltán) se han enriquecido robando coltán al Congo y vendiéndolo bajo dudosa legalidad a las grandes multinacionales de electrónica (Sony, IBM, Hitachi, Samsung, Toshiba, LG, Philips...)
La extracción de coltán se realiza de una forma, como hemos dicho, esclavista y nunca mejor dicho, tercermundista. Se dice que es el mismo sistema que se usaba allá por el 1800 en California para extraer oro, picando las vetas y decantándolo tras inundarlas. El sistema, aparte de inhumano y arcaico, genera serios problemas de salud asociados, tanto a la extracción como a la exposición prolongada al coltán. Y cuando parece que nada puede ser peor, resulta que los principales 'mineros' del coltán son niños, trabajando de sol a sol.
Aunque la parafernalia burocrática de Naciones Unidas o países asociados al congo como Bélgica hayan tratado de advertir que la compra de coltán al Congo es una forma de alimentar a la muerte y la guerra, las multinacionales siguen produciendo sus componentes a una escala gigantesca y descontrolada. La necesidad del coltán es razonablemente indiscutible, pero las condiciones y problemas que genera envuelven al desarrollo tecnológico en una vestimenta inmoral y gobernada por los beneficios. Coltán sí, pero con control.
Por eso, cuando pienses cambiar de móvil, comprar una televisión nueva u otro ordenador, piensa dos veces si de verdad lo necesitas y que, quizá, sin saberlo te estés manchando las manos de sangre. O quizá sí lo sepas.
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jueves, 3 de junio de 2010

DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE 2010

Muchas Especies. Un Planeta. Un Futuro.
Sabia que usted es uno entre un millón? o mas precisamente uno entre 15 millones de especies que, como los científicos dicen, habitan nuestro planeta. Pero los humanos están entre las únicas especies cuyas poblaciones están creciendo, mientras la mayoría de animales y plantas se reducen y convierten en raras.
Un total de 17,291 especies están amenazadas en vías de extinción – de las pocas plantas conocidas e insectos hasta las carismáticas aves y mamíferos. Esto es solo una parte, muchas especies desaparecen antes de que hayan sido descubiertas e identificadas.
La razón? Actividades humanas. Con nuestro enfoque de desarrollo, hemos causado la tala de muchos de los bosques originales, drenado la mitad de los humedales del mundo, empobrecido las tres cuartas partes de la población de peces, y emitido suficiente gases que retienen calor y así sostenido el calentamiento de nuestro planeta por siglos. Hemos acelerado la extinción de especies el cual ocurre a 1000 veces mayor que la tasa natural.
Como resultado, estamos incrementando el riesgo de perder la base de nuestra propia sobrevivencia. La variedad de vida en nuestro planeta – conocido como ‘Diversidad Biológica o Biodiversidad’ - nos provee de alimento, vestimenta, combustible, medicina y mucho más. Usted no podría pensar que un escarabajo en su jardín o en el pasto que crece al borde de la carretera tiene una conexión fundamental a usted – pero la tiene. Cuando una sola especie es tomada fuera de la complicada cadena de vida, los resultados son catastróficos.
Por esta razón, las Naciones Unidas ha declarado el 2010 como el Año Internacional de la Diversidad Biológica. Esta es una oportunidad para hacer énfasis de la importancia de la biodiversidad para el bienestar humano, reflexionar sobre nuestros logros para salvaguardarla y fomentar el redoblo de nuestros esfuerzos para reducir la tasa de desaparición de la Diversidad Biológica.
El tema del WED (World Environment Day, Día Mundial del Medio Ambiente) 2010 es “Muchas Especies. Un Plantea. Un Futuro.” el cual es un resonar del urgente llamado a conservar la diversidad de vida de nuestro planeta. Un mundo sin biodiversidad es un prospecto sombrío. Millones de personas y millones de especies comparten el mismo planeta, y solo juntos pueden disfrutar un futuro más seguro y más próspero.
Al celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente, consideremos cuidadosamente las acciones que cada uno de nosotros debe tomar, y ponernos a nosotros mismos la tarea de preservar toda la especie viviente en la tierra.
A través del Día Mundial del Medio Ambiente, podemos emplear nuestras capacidades individuales y colectivas para detener el avance de la extinción. Nuestra acción de conservación ha devuelto algunas especies del borde de la extinción y ha restaurado algunos hábitats naturales vitales en todo el mundo. Durante el Día Mundial del Medio Ambiente, pongámonos la resolución de hacer mucho más y más rápido para ganar la carrera en contra de la extinción!

(Info suministrada por el Programa de las naciones Unidas para el Medio Ambiente. http://www.unep.org)

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miércoles, 21 de abril de 2010

DÍA DE LA TIERRA

Vivimos en un planeta chiquitito, chiquitito… casi invisible en la periferia de nuestra Galaxia. Es tan pequeño, que si desapareciera, el Universo ni se daría cuenta. Pero es el único planeta que tenemos. Y lo estamos destrozando por la avaricia y la ignorancia de millones de seres humanos, que no conviven en armonía con la naturaleza. Si no reaccionamos ya, no le pasará nada al planeta, pero sí a nosotros. La especie humana desaparecerá. Lo que, en definitiva, al planeta le haría muy bien, porque, en sólo unos centenares de años (que en los tiempos de la geología no equivalen ni a segundos), en sólo unos siglos, decía, el planeta se recompondría. La naturaleza, bella y poderosa, recuperaría los espacios que los humanos le han quitado. Quizás le quedarían algunas cicatrices, pero, otra vez con el paso del tiempo, se borrarían. Y los humanos no seríamos sobre la tierra más que un mal recuerdo. Esto sería lo mejor que podría pasarle a la Tierra. Pero ella es tan generosa, que una y otra vez nos da la oportunidad de sobrevivir. Claro que para eso, tenemos que aprender a respetarla, a protegerla, y también a los demás seres que la habitan. En otros tiempos no hubo conciencia, o conocimientos. Ahora los hay. Por lo tanto, ahora es el momento.

El Día de la Tierra marca cada año la conmemoración del aniversario del nacimiento, en 1970, del movimiento medio ambiental tal como lo conocemos hoy en día. El Día de la Tierra se celebró por primera vez el 22 de abril 1970, cuando el senador americano Gaylord Nelson animó a los estudiantes para que desarrollasen proyectos de sensibilización medio ambiental en sus comunidades. Gaylord Nelson, senador de Wisconsin, fue quien propuso la primera protesta de medio ambiente más importante de Estados Unidos para movilizar a los políticos y forzarlos a que incluyan la problemática del medio ambiente en la agenda nacional.

En el nacimiento de Día de la Tierra, Gaylord Nelson escribió: “Fue sólo una apuesta, pero funcionó”. De hecho, aquel primer Día de la Tierra logró que se creara la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y, además, logró que se adoptase la ley de “Clean Air, Clean Water, and Endangered Species” (Aire limpio, Agua limpia y Especies en Peligro). En 1990, el Día de la Tierra se convirtió en un evento mundial, ya que movilizó a 200 millones de personas en 141 países y jugó un papel fundamental en las cuestiones medio ambientales en el mundo entero.

Celebremos este 22 de Abril el Día de la Tierra 2010. Tenemos muchas formas de hacerlo, infinitas formas de cooperar. En principio, no olvidar lo importante que es la utilización de las energías renovables, de la energía limpia en lugar de utilizar energía fósil o contaminante.

La mejor manera de proteger el planeta, y con él a nosotros mismos y a todas las especies que lo habitan, es a través del conocimiento. Aprender sobre el aprovechamiento de energías renovables y limpias; cuidar el agua; ahorrar energía; exigir a nuestros gobiernos políticas ambientales firmes y prácticas, reciclar, consumir menos, proteger a las especies en peligro… tomar conciencia, en definitiva. Un mundo mejor sólo será mejor si es para todos.

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miércoles, 10 de marzo de 2010

LA GRAN TORMENTA SOLAR DEL 2012

Es bien sabido que nuestro Astro Rey ha sido adorado desde el principio de los tiempos, y convertido en dios por la mayoría de las civilizaciones de la antigüedad. Cavernícolas, Egipcios, Incas, todos lo amaron y le temieron, todos le ofrendaron lo mejor que tenían para mostrarle sus respetos. Quizás el hombre moderno, que tantos conocimientos científicos ha alcanzado, deberá también tenerlo en cuenta en los años que se avecinan.
El siguiente artículo fue publicado a fines de febrero de este año en le diario ABC de Madrid, y escrito por José Manuel Nieves. Lo recojo para La Guarida porque no he escuchado mayores repercusiones, a pesar de tratarse de un tema más que interesante... y un poco alarmante. Tal vez deberíamos tenerlo en cuenta, tanto nosotros, la gente común, como los gobiernos, para preparar de una buena vez el uso de energías alternativas de modo masivo. No sólo ayudaríamos a la disminución de la contaminación, sino que también, de cumplirse estos pronósticos de los científicos, podríamos capear este "temporal de sol" que al parecer está a la vuelta de la esquina...

El escenario podría ser cualquier gran ciudad de Estados Unidos, China o Europa. La hora, por ejemplo, poco después del anochecer de cualquier día entre mayo y septiembre de 2012. El cielo, de repente, aparece adornado con un gran manto de luces brillantes que oscilan como banderas al viento. Da igual que no estemos cerca del Polo Norte, donde las auroras suelen ser comunes. Podría tratarse perfectamente de Nueva York, Madrid o Pekín. Pasados unos segundos, las bombillas empiezan a parpadear, como si estuvieran a punto de fallar. Después, por un breve instante, brillan con una intensidad inusitada... y se apagan para siempre. En menos de un minuto y medio, toda la ciudad, todo el país, todo el continente, está completamente a oscuras y sin energía eléctrica. Un año después, la situación no ha cambiado. Sigue sin haber suministro y los muertos en las grandes ciudades se cuentan por millones. En todo el planeta está sucediendo lo mismo. ¿El causante del desastre? Una única y gran tormenta espacial, generada a más de 150 millones de kilómetros de distancia, en la superficie del Sol.
Y no es que de repente hayamos decidido alinearnos entre las filas de los catastrofistas que predican el fin del mundo precisamente para 2012. Pero lo descrito arriba es exactamente lo que pasaría si el actual ciclo solar (que acaba de empezar después de más de un año de completa inactividad) fuera sólo la mitad de violento de lo que se espera. Así lo dice, sin tapujos, un informe extraordinario financiado por la NASA y publicado hace menos de un año por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (NAS). Y resulta que, según el citado informe, son precisamente las sociedades occidentales las que, durante las últimas décadas, han sembrado sin quererlo la semilla de su propia destrucción.
Un posible desastre
Se trata de nuestra actual forma de vida, dependiente en todo y para todo de una tecnología cada vez más sofisticada. Una tecnología que, irónicamente, resulta muy vulnerable a un peligro extraordinario: los enormes chorros de plasma procedentes del Sol. Un plasma capaz de freír en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende), con consecuencias realmente catastróficas. «Nos estamos acercando cada vez más hasta el borde de un posible desastre», asegura Daniel Baker, un experto en clima espacial de la Universidad de Colorado en Boulder y jefe del comité de la NAS que ha elaborado el informe.
Según Baker, es difícil concebir que el Sol pueda enviar hasta la Tierra la energía necesaria para provocar este desastre. Difícil, pero no imposible. La superficie misma de nuestra estrella es una gran masa de plasma en movimiento, cargada con partículas de alta energía. Algunas de estas partículas escapan de la ardiente superficie para viajar a través del espacio en forma de viento solar. Y de vez en cuando ese mismo viento se encarga de impulsar enormes globos de miles de millones de toneladas de plasma ardiente, enormes bolas de fuego que conocemos por el nombre de eyecciones de masa coronal. Si una de ellas alcanzara el campo magnético de la Tierra, las consecuencias serían catastróficas.
Nuestras redes eléctricas no están diseñadas para resistir esta clase de súbitas embestidas energéticas. Y que a nadie le quepa duda de que esas embestidas se producen con cierta regularidad. Desde que somos capaces de realizar medidas, la peor tormenta solar de todos los tiempos se produjo el 2 de septiembre de 1859. Conocida como «El evento Carrington», por el astrónomo británico que lo midió, causó el colapso de las mayores redes mundiales de telégrafos (imagen bajo estas líneas)
En aquella época, la energía eléctrica apenas si empezaba a utilizarse, por lo que los efectos de la tormenta casi no afectaron a la vida de los ciudadanos. Pero resultan inimaginables los daños que podrían producirse en nuestra forma de vida si un hecho así sucediera en la actualidad. De hecho, y según el análisis de la NAS, millones de personas en todo el mundo no lograrían sobrevivir.
El informe subraya la existencia de dos grandes problemas de fondo: El primero es que las modernas redes eléctricas, diseñadas para operar a voltajes muy altos sobre áreas geográficas muy extensas, resultan especialmente vulnerables a esta clase de tormentas procedentes del Sol. El segundo problema es la interdependencia de estas centrales con los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones... Muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica.
Ni agua ni transporte. Irónicamente, y justo al revés de lo que sucede con la mayor parte de los desastres naturales, éste afectaría mucho más a las sociedades más ricas y tecnológicas, y mucho menos a las que se encuentran en vías de desarrollo. Según el informe de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, una tormenta solar parecida a la de 1859 dejaría fuera de combate, sólo en Estados Unidos, a cerca de 300 de los mayores transformadores eléctricos del país en un periodo de tiempo de apenas 90 segundos. Lo cual supondría dejar de golpe sin energía a más de 130 millones de ciudadanos norteamericanos.
Lo primero que escasearía sería el agua potable. Las personas que vivieran en un apartamento alto serían las primeras en quedarse sin agua, ya que no funcionarían las bombas encargadas de impulsarla a los pisos superiores de los edificios. Todos los demás tardarían un día en quedarse sin agua, ya que sin electricidad, una vez se consumiera la de las tuberías, sería imposible bombearla desde pantanos y depósitos. También dejaría de haber transporte eléctrico. Ni trenes, ni metro, lo que dejaría inmovilizadas a millones de personas, y estrangularía una de las principales vías de suministro de alimentos y mercancías a las grandes ciudades.
Los grandes hospitales, con sus generadores, podrían seguir dando servicio durante cerca de 72 horas. Después de eso, adiós a la medicina moderna. Y la situación, además, no mejoraría durante meses, quizás años enteros, ya que los transformadores quemados no pueden ser reparados, sólo sustituidos por otros nuevos. Y el número de transformadores de reserva es muy limitado, así como los equipos especializados que se encargan de instalarlos, una tarea que lleva cerca de una semana de trabajo intensivo. Una vez agotados, habría que fabricar todos los demás, y el actual proceso de fabricación de un transformador eléctrico dura casi un año completo...
El informe calcula que lo mismo sucedería con los oleoductos de gas natural y combustible, que necesitan energía eléctrica para funcionar. Y en cuanto a las centrales de carbón, quemarían sus reservas de combustible en menos de treinta días. Unas reservas que, al estar paralizado el transporte por la falta de combustible, no podrían ser sustituidas. Y tampoco las centrales nucleares serían una solución, ya que están programadas para desconectarse automáticamente en cuanto se produzca una avería importante el las redes eléctricas y no volver a funcionar hasta que la electricidad se restablezca.
Sin calefacción ni refrigeración, la gente empezaría a morir en cuestión de días. Entre las primeras víctimas, todas aquellas personas cuya vida dependa de un tratamiento médico o del suministro regular de sustancias como la insulina. «Si un evento Carrington sucediera ahora mismo -asegura Paul Kintner, un físico del plasma de la Universidad de Cornell, de Nueva York- sus efectos serían diez veces peores que los del huracán Katrina». En realidad, sin embargo, la estimación de este físico se queda muy corta. El informe de la NAS cifra los costes de un evento Carrington en dos billones de dólares sólo durante el primer año (el impacto del Katrina se estimó entre 81 y 125 mil millones de dólares), y considera que el periodo de recuperación oscilaría entre los cuatro y los diez años.
Por supuesto, el informe no se limita a describir escenarios de pesadilla sólo en los Estados Unidos. Tampoco Europa, o China, se librarían de las desastrosas consecuencias de una tormenta geomagnética de gran intensidad.
Tomar precauciones.
La buena noticia, reza el informe, es que si se dispusiera del tiempo suficiente, las compañías eléctricas podrían tomar precauciones, como ajustar voltajes y cargas en las redes, o restringir las transferencias de energía para evitar fallos en cascada. Pero, ¿Tenemos un sistema de alertas que nos avise a tiempo? Los expertos de la NAS opinan que no. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer). La nave, lanzada en 1997, sigue una órbita solar que la mantiene siempre entre el Sol y la Tierra. Lo que significa que puede enviar (y envía) continuamente datos sobre la dirección y la velocidad de los vientos solares y otras emisiones de partículas cargadas que tengan como objetivo nuestro planeta. ACE, pues, podría avisarnos de la inminente llegada de un chorro de plasma como el de 1859 con un adelanto de entre 15 y 45 minutos. Y en teoría, 15 minutos es el tiempo que necesita una compañía eléctrica para prepararse ante una situación de emergencia. Sin embargo, el estudio de los datos obtenidos durante el evento Carrington muestran que la eyección de masa coronal de 1859 tardó bastante menos de 15 minutos en recorrer la distancia que hay desde el ACE hasta la Tierra. Por no contar, además, que ACE tiene ya once años y que sigue trabajando a pesar de haber superado el periodo de actividad para el que había sido diseñado. Algo que se nota en el funcionamiento, a veces defectuoso, de algunos de sus sensores, que se saturarían sin remedio ante un evento de esas proporciones. Y lo peor es que no existen planes para reemplazarlo.
Para Daniel Baker, que formó parte de una comisión que hace ya tres años alertó de los problemas de este satélite, «no tener una estrategia para sustituirlo cuando deje de funcionar es una completa locura». De hecho, otros satélites de observación solar, como SOHO, no pueden proporcionarnos alertas tan inmediatas ni tan fiables como las de ACE. Para Baker y los demás investigadores que han elaborado el informe, el mundo probablemente no hará nada para prevenirnos de los efectos de una tormenta solar devastadora hasta que ésta, efectivamente, suceda.
Algo que, según el informe, podría ocurrir mucho antes de lo que nadie imagina. La «tormenta solar perfecta», de hecho, podría tener lugar durante la primavera o el otoño de un año con alta actividad solar (como lo será 2012). Y es precisamente en esos periodos, cerca de los equinoccios, cuando serían más dañinas para nosotros, ya que es entonces cuando la orientación del campo magnético terrestre (el escudo que nos protege de los vientos solares), es más vulnerable a los bombardeos de plasma solar.

jueves, 18 de febrero de 2010

Belleza en el cielo de Maracaibo

Como tengo una querida amiga maracucha, este artículo me llamó la atención, y seguramente ella ha visto más de una vez el espectáculo que aquí se describe. Para los demás mortales, que no tuvimos aún esa suerte, la foto ilustra apenas esa maravilla, pero al menos nos entera un poco de qué se trata.

RAYOS Y CENTELLAS
(Linda Kulman, para National Geographic)
No sólo es posible que un rayo caiga dos veces en el mismo lugar: en el lago Maracaibo, en la desembocadura del río Catatumbo al noroeste de Venezuela, relampaguea casi continuamente cerca de 200 noches (y días) del año. Los antiguos yukpa creían que las ráfagas de luz azul, rosa y blanca, conocidas como rayos de Catatumbo, eran detonadas cuando las luciérnagas se encontraban con espíritus ancestrales. Por siglos, los marineros navegaron guiándose por las brillantes descargas, visibles hasta 160 kilómetros mar adentro. El fenómeno es “hermoso, como fuegos artificiales a la mitad de la noche”, dice Ángel G. Muñoz, científico de la Universidad de Zulia, en Maracaibo.
Se cree que el metano, gas no tóxico que asciende desde pantanos y depósitos de petróleo de los alrededores, juega un papel clave en el proceso. Por motivos aún no esclarecidos, las tormentas se han vuelto más intensas desde hace una década. Los relámpagos destellan principalmente dentro de las nubes, pero ahora se han vuelto más comunes los rayos que pegan en la tierra, los cuales pueden ocasionar daños.

NACIMIENTO DE UN RELÁMPAGO

1 Vientos cálidos y húmedos del Caribe se encuentran con aire frío de los Andes en un remolino que gira en sentido contrario a las manecillas del reloj y que puede crear tormentas.

2 El metano asciende desde depósitos de petróleo en el lago y desde materia de pantano en descomposición. El viento lo acarrea hasta las nubes.

3 Las corrientes de aire en el interior de las nubes distribuyen el metano de manera bastante uniforme, aunque el gas se concentra en determinadas zonas.

4 En condiciones normales, el aire dentro de una nube tiene propiedades aislantes que disminuyen la actividad eléctrica. El metano debilita el aislamiento y se generan relámpagos.

viernes, 22 de enero de 2010

ARBOLES

En el Principio, fueron ellos. Espíritus inmortales, ENTS.
"En un murmullo azul, y creciendo, el árbol prepara tu cuna, tu mesa, y tu ataúd." (Némer Ibn El-Barud)

Arboles
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(Gracias Naty)

domingo, 8 de noviembre de 2009

TERMINA LA VIDA Y EMPIEZA LA SUPERVIVENCIA



El Manifiesto Ambiental de Noah Sealth

En el año 1854, Noah Sealth (conocido como Seattle), Jefe Indio de los Dwamish, respondió a la propuesta del Gran Jefe Blanco de Washington (el presidente norteamericano Franklin Pierce), quien ofrecía crear una reserva india y acabar con los enfrentamientos entre indios y blancos (lo que suponía despojar a los nativos de sus tierras) de una forma muy especial: El texto que sigue es, en cierto modo, el primer Manifiesto en Defensa del Medio Ambiente y la Naturaleza que ha perdurado en el tiempo. Lamentablemente, en el año 1855 finalmente se firmó el tratado de Point Elliot, con el que se consumaba el despojo de las tierras a los nativos norteamericanos. Noah Sealth murió el 7 de junio de 1866 a la edad de 80 años. Sus palabras continúan vigentes, hoy quizás más que nunca:


"¿Como se puede comprar o vender el firmamento, ni aun el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿Cómo podrán ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto, es sagrado a la memoria y el pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas, en cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila… Éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos esta pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podemos vivir confortablemente entre nosotros. Él se convertirá en nuestro padre, y nosotros en sus hijos. Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino que también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada, y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también los suyos, y por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres, como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la Tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorara la tierra, dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo, ¿para que sirve la vida, si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo.

Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento - la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire-. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una maquina humeante puede importar mas que el búfalo al que nosotros matamos solo para sobrevivir.
¿Que sería del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le sucede a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.
Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos como nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común.
Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: Nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción, rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes… ¿Dónde esta el matorral? Destruido. ¿Dónde esta el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia."

(Gracias a mi querido amigo Esteban por enseñármelo)