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martes, 17 de mayo de 2011

FELIZ DÍA DE INTERNET!

Claro, también tenía que tener su día.
Aunque, para algunos de nosotros, todos los días está presente en nuestras vidas.
Si quieren saber más pueden visitar www.diadeinternet.org


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sábado, 14 de mayo de 2011

Estamos "INFOXICADOS"...?

A veces me dan ganas de desconectarme de todo.
Entonces cierro mi notebook, apago la tele, pongo el celular en modo silencio, y miro las montañas por mi ventana, desde la penumbra, con un disco de Sara Vaughan sonando bajito.
Me preparo un café despacio, oliendo su aroma, y me siento a leer algo de literatura.
Son momentos que disfruto mucho, mucho.
Pero a los que me cuesta un poco llegar.
"Desenchufarme" no es tan fácil, cierta deformación profesional me empuja casi compulsivamente al zapping informático por las páginas de unos veinte medios de comunicación, entre locales, nacionales e internacionales cada día.
Consulto diariamente cuatro cuentas de correo electrónico (las otras de vez en cuando), paso largos ratos en Facebook y en Twitter (en esta última red soy más que nada "lurker", es decir, una voyeur que participa poco), y dejo para visitar muy de vez en cuando las otras redes en las que me he inscripto antes que en estas últimas, que son las que en definitiva van quedando.
Es mucho tiempo, demasiada información.
Y sé que soy moderada en comparación a otras personas que conozco.
A dónde nos lleva ésto?
Yo fluyo según mis ganas. Aún no me pesa (y creo que no me pesará nunca), apagar todo y hacer cualquier otra cosa.
No me angustio cuando se corta la luz.
Ni me quita el sueño olvidarme el celular.
Prefiero las series, documentales y películas a los canales de noticias.
Sin embargo, todo eso forma parte de mi vida desde que despierto.
Y me cuesta dormir sin el sonido y el resplandor del televisor encendido, aunque no lo mire.
De hecho, más de una vez, lo enciendo para dormir.
En el silencio lleno de sonidos de una noche de campo, por ejemplo, me cuesta muchísimo más conciliar el sueño.
Cosas de estos tiempos, que a muchos nos pasan.
Me gustó esta nota publicada en el diario El País, que habla de todo esto.
Yo creo que estoy un poco "Infoxicada".
Y ustedes?

Atentos a todo... y a nada
(Por Sergio Fanjul  para El País)
'E-mails', redes sociales, el móvil... Recibimos una sobredosis de información que no es fácil procesar. La 'infoxicación' empeora la capacidad analítica, aumenta la ansiedad y conduce a decisiones erróneas
Recuerden cuando el mundo era (un poco) más tranquilo. Solo había un par de canales de televisión. Las cartas postales cuidadosamente manuscritas tardaban días o semanas en ir de una mano a otra. Los periódicos contaban lo que había pasado ayer. Y a los amigos los veíamos de tarde en tarde alrededor de la mesa de algún bar. Ahora, en cambio, vivimos en mitad de una avalancha. El acelerón de la tecnología ha provocado que la información nos bombardeé a discreción, sin piedad y en todas direcciones, y que el contacto con el prójimo se haga constante e instantáneo gracias al teléfono móvil, el e-mail y las redes sociales. Si antes mirábamos el mundo a través de la ventana, ahora miles de ventanas que se abren simultáneas y meten el mundo en nuestro ordenador. Esta nueva forma de existencia, hiperconectada e instantánea, tiene sus ventajas, claro está, pero también sus desventajas. El estrés, la ansiedad informativa, la confusión, la superficialidad o la falta de atención son algunos de ellos. "Infoxicación" lo llama el físico Alfons Cornellá, fundador de la consultora sobre nuevas tendencias Infonomía, un neologismo que mezcla la información y la intoxicación. Se produce cuando la información recibida es mucho mayor que la que somos capaces de procesar, con consecuencias negativas
"En el momento en que aun no has acabado de digerir algo, ya te está llegando otra cosa", dice Cornellá, "la entrada constante de información, en un mundo always on (siempre encendido), te lleva a no tratar ninguna información en profundidad. Cuando la información es demasiada todo es lectura interruptus. El fenómeno se desboca cuando todos pasamos a ser productores de información, y cuando los instrumentos para producirla son mejores que los instrumentos para organizarla y buscarla. Todos sabemos usar un procesador de texto, pero pocos saben buscar información de calidad con criterio". En efecto, hoy día la actividad es frenética: "Se calcula que entre el nacimiento de la escritura y el año 2003 se crearon cinco exaby­tes (billones de megabytes de información). Pues bien, esa cantidad de información se crea ahora cada dos días", informa el especialista en redes David de Ugarte. "La posibilidad de emitir información codificada se ha ido democratizando: primero como escritura, luego como imagen, etcétera. Piensa cuánta gente podía escribir un texto a principios del siglo XIX, o cuanta hacer una foto a principios del XX... Y compáralo con hoy".
Una información que, además, salta de un lugar a otro como pulgas en una sábana: en España se envían 563 millones de correos al día, según la consultora Contactlab, y cada español recibe, de media, unos 23 correos diarios que debe gestionar (en algunos casos llegan a cientos), y que ahora, además de en el ordenador, también recibimos en nuestros smart­phones (teléfonos inteligentes). Y eso sin contar lo que se cuela a través de redes sociales como Facebook y Twitter. Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), el 37% de los españoles se conecta entre 10 y 30 horas semanales. El 9% lo hace más de sesenta horas. Cada vez pasamos más tiempo en este mundo de los unos y ceros y menos en el de la carne y los huesos: "Las horas dedicadas diariamente al uso de aparatos electrónicos prácticamente se ha duplicado desde 1987, mientas que la interacción cara a cara caía desde unas seis horas a poco más de dos", según explica José Antonio Redondo en su libro sobre redes sociales Socialnets (Península).
Y todo esto cansa a la mente. El psicólogo David Lewis creó el concepto de Síndrome de Fatiga Informativa, en su informe Dying for information? (¿Muriendo por la información?) elaborado para la agencia Reuters. Se da en personas que tienen que lidiar con toneladas de información procedente de libros, periódicos, faxes, correos electrónicos, etcétera, y que, según Lewis, provoca la parálisis de la capacidad analítica, ansiedad y dudas, y conduce a malas decisiones y conclusiones erróneas. Dos tercios de los 1.300 profesionales entrevistados por Reuters achacaron al estrés producido por manejar altos flujos de información daños en sus relaciones personales, baja satisfacción laboral y tensión con sus colegas. "El exceso es más perjudicial que provechoso", opina Jorge Franganillo, profesor de Información y Documentación de la Universidad de Barcelona.
"Durante siglos hemos asociado más información a más libertad. Sin embargo, hoy día, no por tener más donde elegir tenemos más libertad ni estamos más satisfechos. La información es imprescindible en la vida moderna, pero en exceso es asfixiante y resulta difícil de procesar. Al final, más es menos". Nos puede incluso hacer menos productivos, como observó el psicólogo británico Amir Khaki, de AK Consulting, estudiando el comportamiento de un grupo de ejecutivos: la consulta continua de la BlackBerry aumenta el estrés y reduce la productividad. Uno de los sujetos del estudio tardaba el triple de tiempo en rellenar impresos comunes por la constante distracción de su teléfono inteligente. "La presión que provoca la sobrecarga informativa retrasa decisiones importantes o hace que se tomen medidas sin la suficiente reflexión. Y causa también una fricción informativa que dispersa la atención y aumenta la fatiga. La energía física e intelectual que consumimos para obtener la información correcta se desperdicia si no hacemos algo útil con ella", dice Franganillo. Y, por mucho tiempo que invirtamos, siempre tenemos la impresión de que se nos está escapando algo. "Esta sobreabundancia hace que pocos elementos de entre todo ese mar resalten y queden fijados a nuestra memoria, que hoy se encuentra medio perdida al no poder atar datos con situaciones y lugares concretos.Muchas cosas pasan desapercibidas, miradas sin ser vista", dice Roberto Balaguer, psicólogo especialista en Internet.
Superficialidad
La superficialidad es otra de las posibles consecuencias del maremagno actual, como señala el autor Nicholas Carr en su libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus), de reciente aparición. Carr, licenciado en Literatura, advirtió que su capacidad de concentración en la lectura de textos largos era cada vez menor. La causa: su actividad multitarea, atento a la vez a la web, el Twitter, el teléfono, el Skype, el Facebook... "Internet nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa", declaró en una entrevista a Bárbara Celis en EL PAÍS. "La multitarea, instigada por el uso de Internet, nos aleja de formas de pensamiento que requieren reflexión y contemplación, nos convierte en seres más eficientes procesando información pero menos capaces para profundizar en esa información y al hacerlo no solo nos deshumanizan un poco sino que nos uniformizan". Por supuesto, Carr cerró sus perfiles en las redes sociales.
No todos son tan pesimistas. "Mi hijo juega mucho al Call of Duty (un frenético videojuego bélico). Puedo pensar que está perdiendo el tiempo, o incluso que está enganchado, o pensar que se está preparando para un nuevo mundo donde los estímulos serán mayores, y la información más cambiante. El mundo que viene probablemente sea más parecido a Call of Duty que a Guerra y paz", opina Xabier Carbonell, profesor de Psicología en la Universidad Ramón Llull. "No creo que sea un problema, sino cuestión de aprendizaje. Fíjate, mi madre me decía '¿cómo puedes estudiar con la radio puesta?'. Y compáralo con todo lo que hay ahora... La tecnología está produciendo un cambio cognitivo importante". Cada vez somos más multitarea y esto es irreversible. "Son las habilidades que, por otro lado, cada vez valora más el mercado laboral: empleados que tengan esa habilidad de gestionar en contextos de saturación de información", coincide Fernando Garrido, del Observatorio para la Cibersociedad. ¿Cómo gestionar esta cantidad ingente de información? La respuesta es obvia: tomándonoslo con calma. Desconectándonos un rato: apagar el ordenador, la televisión, silenciar el teléfono.
Ahondar en el trato humano y pausado. Adoptar un hobby alejado de los gadgets tecnológicos. Salir a la calle. "Algunos médicos han indicado las siestas como una manera de contrarrestar la neblina digital de la sobreinformación", sugiere Balaguer. "No dedicarse a leer y contestar el correo en cualquier momento, sino solo a determinadas horas de la jornada laboral, de manera que sea una parte de tu agenda y no te interrumpa constantemente", recomienda Redondo. Y eligiendo solo lo provechoso. "La avalancha de información que se puede gestionar mejor si establecemos prioridades. Hemos de tener claro qué temas nos interesan, centrar la atención en pocas áreas y procurar que sean lo bastante concretas. No se puede pretender estar al día de muchos temas o de temas demasiado amplios: ya en 1550 el teólogo Juan Calvino se quejaba de que había tantos libros que ni siquiera tenía tiempo de leer los títulos", dice Franganillo. Como apunta Cornellá: "Hay que escoger muy bien las fuentes de información. Dedicar parte del mejor tiempo del día a la información de calidad. Cuanta más de esta manejas, más capaz eres de discriminar que lo que tienes delante es pura basura. La buena información, la relevante, desinfoxica".
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miércoles, 20 de octubre de 2010

¿INVADIRÁN NUESTRAS MENTES?

El futuro, si la tecnología y la ciencia son manejados por inescrupulosos ambiciosos de poder (como temo que suceda, como van las cosas), se muestra por demás escalofriante. Y si no lo creen así, lean esta nota, que me resulta, al menos, preocupante...

¿Es posible fabricar recuerdos?

(Por David Cuen para BBC Mundo)
¿O borrar memorias? ¿ha llegado la innovación digital al punto en el que se pueden crear recuerdos artificiales?
Hasta ahora estos temas han sido tratados sólo en la ciencia ficción. En "Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos", por ejemplo, existe una empresa llamada Lacuna que se dedica a eliminar recuerdos que no son placenteros.
En un filme más reciente, El Origen (Inception, en inglés), los protagonistas son capaces de sembrar una idea en el subconciente de una persona.
Pero según Aza Raskin, Líder Creativo para Firefox de Mozilla y especialista en comportamiento de usuarios en internet, estas ideas podrían convertirse en una realidad gracias una combinación de publicidad y redes sociales.
"Tus acciones en el pasado son la mejor forma de predecir tus decisiones futuras. Tu pasado -o la memoria de tu pasado- siempre ha sido inamovible. ¿Y si no fuera así? ¿Qué pasaría si la gente de marketing pudiera entrometerse con tus memorias directamente en vez de tratar de insertar sus productos en tu rutina diaria?", escribe Raskin.
"Gracias a las investigaciones en psicología congnitiva y de comportamiento, sabemos cómo sembrar una idea. Es fácil. Necesitamos entender las fallas predecibles en la memoria humana e interiorizar sus ramificaciones", asegura en su blog.
Hasta ahora el auge de internet ha puesto de manifiesto el que los recuerdos persisten. Antes la gente podía olvidar su pasado o esconder recuerdos ingratos. Pero una de las características de las redes sociales y la web es que la huella digital de cada persona se vuelve prácticamente imborrable.
Pero Raskin cree que esto puede llevar a un "maquillaje" de memorias que podría ser aprovechado por la publicidad.
En una charla en la Universidad de Michigan el especialista enfatizó que las memorias pueden ser inventadas.
Como ejemplo recordó anécdotas como la de Beth Rutherford, una joven que recordaba haber tenido una infancia feliz. Pero tras un par de años en terapia comenzó a recordar cosas terribles, incluyendo abusos sexuales familiares.
Su vida cambió completamente. Pero se transformó aún más cuando análisis médicos revelaron que Rutherford era virgen. Tras otra serie de pruebas se determinó que las memorias que la terapia había revelado eran falsas, pero se habían sembrado en su subconciente. A esto se le conoce ahora como Síndrome de la Memoria Falsa.
Otros psicológos como Elizabeth Loftus han investigado aún más en este campo y descubierto que es posible hacerle creer a las personas que vivieron una experiencia que en realidad nunca ocurrió.
Basado en estas premisas, Raskin se atreve a predecir un futuro en el que las memorias se inventen en las redes sociales.
El éxito de estos sitios ha generado que una buena parte de los productos en internet se vendan o promocionen a través de recomendaciones de amigos. Por otro lado la publicidad se está volviendo cada vez más personal y la combinación de ambos factores puede desencadenar un nuevo efecto: publicidad en fotografías personales.
Raskin cree que las empresas se acercarán a los usuarios de sitios como Facebook y les ofrecerán retocar sus fotos -para que se vean más delgados o exitosos- a cambio de incluir publicidad en sus imágenes.
En la foto de una fiesta, por ejemplo, incluirían una marca de cerveza en particular o una pizza en específico.
El problema, dice el especialista, es que después de un tiempo los usuarios no recordarán que la imagen es falsa o los amigos presentes en la imagen asumirán como verdad que en esa fiesta bebieron esa determinada cerveza o comieron esa pizza en particular.
"Nuestro pasado personal y por tanto nuestro futuro serán reescritos por el mercado. Es tu experiencia de vida, patrocinada por Coca-Cola", afirma Raskin.
Para que esto ocurra, dice, se tienen que cumplir tres condiciones: a) que alguien nos solicite crear el recuerdo; b) que nosotros lo imaginemos vivídamente y ; c) que no tratemos de verificar que es real, sino que lo dejemos en el subconciente.
En "Eterno Resplandor..." el protagonista pregunta (al someterse al procedimiento) si sufrirá daño cerebral. El "doctor" responde: "Bueno, técnicamente hablando la operación es un daño al cerebro, pero es lo mismo que una noche bebiendo demasiado. Nada que vaya a extrañar".
Quizá, si la predicción de Raskin se convierte en realidad, todos suframos (en mayor o menor medida) en el futuro de ese "daño cerebral".


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sábado, 2 de octubre de 2010

El futuro según Google

Cuando era chica, las computadoras eran cosa de la tele (y no hace tanto que fui chica...) La película "La Guerra de los Mundos", con un jovencísimo Matthew Broderick interpretando a un hacker adolescente que metía la pata a lo grande provocando con su travesura que se viera amenazada la paz mundial en plena Guerra Fría, me parecía imposible en mi realidad argentina de provincia, donde sólo los muy ricos tenían quizás una computadora en casa, donde no las había ni por casualidad es las escuelas públicas (hoy aún son pocas las que las tienen), y donde un teléfono en casa era un lujo que los chicos no teníamos permiso de tocar. Hoy, mi sobrina de diez años hace cuatro que tiene su propio celular (el actual tiene pantalla touch, TV, conexión a internet, cámara de fotos y video y cámara web, mientras que cuando yo era adolescente un teléfono fijo con botoncitos era "lo más"...) En fin, los de mi edad (que no confesaré) saben bien a qué me refiero: El mundo ha cambiado vertiginosamente ante nuestros ojos, y hemos tenido que aprender muchísimo a gran velocidad, para no quedarnos atrás. Por suerte, la tecnología me encanta y la asimilo sin dificultad, pero muchas personas de mi generación tienen algunos problemillas... A ellos les digo que se preparen, porque aún no hemos visto nada. Sino, lean esta nota que publicó BBC Ciencia, donde habla el CEO de Google, empresa donde amigos me han contado que se trabaja maravillosamente, divirtiéndose, llevando juguetes a la ofi, sin presiones ni formalidades, "fluyendo". Google ha cambiado el mundo ("googlear" es una palabra que aparecerá en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia), y tiene intenciones de cambiarlo aún más.  Seguiremos asombrándonos... La que sigue es la nota de Maggie Shield, de BBC. 


La visión del mundo de Eric Schmidt es que los habitantes del planeta en el futuro no se sentirán nunca solos, ni se olvidarán de nada, nunca se perderán, ni les faltarán ideas, jamás se aburrirán y quizá ni siquiera necesitarán conducir un carro, porque podrá conducirse solo.

Aunque esta última idea puede parecer una broma, el jefe ejecutivo de Google afirmó que "es increíble que dejemos a los humanos manejar vehículos. Es un error que los carros fuesen inventados antes que las computadoras".
Afirma que tener computadoras que naveguen las autopistas o las carreteras dejará a los humanos libres para hacer lo mejor que saben hacer en el interior de un carro: charlar o comer.
En el centro de esta nueva visión del mundo tan aventurera se sitúa, como no, la computadora.
"Estamos en uno de esos momentos claves en el mundo de la tecnología donde algo interesante está a punto de ocurrir", declaró el presidente ejecutivo de Google ante un grupo de empresarios, reporteros, analistas y blogueros en una conferencia de tecnología llamada TechCrunch Disrupt que tuvo lugar en San Francisco.
Transición
"Estamos en un momento de transición en la forma en que las personas usan las computadoras".
Schmidt señaló que una manera de describirlo o de pensarlo conceptualmente sería "construir una versión aumentada de la humanidad. Hacer que las computadoras nos ayuden a hacer cosas en las que no somos demasiado buenos y tener humanos ayudando a las computadoras en cosas en las que no son las mejores".
Esto incluye todo: desde ayudarnos a crear y gestionar listas hasta navegar por el mundo, pasando por mostrarnos las realidades que nos rodean, entretenernos las 24 horas del día o ayudarnos a estar en contacto con amigos y compañeros en línea.
El objetivo final sería, según Schmidt, asegurarse que todo el mundo tenga una vida más feliz.
Relevante
Algo central a esta cuestión es la información, que es, por supuesto, donde entra Google, como una compañía que organiza la gran cantidad de datos disponibles en el mundo para tratar de hacerlos accesible a todos.
En el futuro podríamos vivir una "realidad aumentada", pero la cuestión es si de alguna forma no la vivimos ya.
Según dijo Schmidt, el tráfico de búsquedas se triplicó a lo largo de la primera mitad de 2010 y Google alcanzó un nuevo récord con más de dos mil millones de búsquedas diarias mientras que YouTube logró el mismo número de visitas en un día.
Convertir esta información en algo relevante es lo que resulta cada vez más importante, afirma Schidmt, a medida que cada vez más computadoras filtran dirigen información que es personal para los usuarios basada en cuanto contenido quieren compartir.
En el futuro, remarcó, "podemos sugerir dónde ir la próxima vez, con quién encontrarse, qué leer... Lo que es interesante acerca de este futuro es que estará disponible para cualquier persona, no solo para las élites".
Futuro y presente
"De alguna forma Schmidt habla del futuro pero también del presente", afirma Brad McCarthy, que es el experto en tecnología de Google para el blog Next Web.
"Mi vida personal ya constituye una realidad aumentada de ella misma. Tomemos como ejemplo cuando volví a mi hotel ayer. No saqué ningún mapa sino que utilicé Google maps. El GPS del celular sabía exactamente dónde me encontraba y también lo sabía Google porque le dí el permiso para saberlo. Este tipo de comportamiento simplemente ilustra esta realidad".
Pero no todo el mundo está tan fascinado por la visión de Smichdt del futuro cercano. "No se trata de que las predicciones de Schmidt sean falsas o incorrectas: las semillas para ese futuro fueron plantadas hace mucho tiempo", afirma Tom Krazit que escribe sobre tecnología en el sitio web de noticias CNET.com.
"Pero Schmidt y Google nunca parecen entender cuánto asusta a la población cuando evangelizan sobre un futuro que le quita énfasis al papel de las personas en la vidas diaria. Y entonces se producen dos opiniones de Google: los que creen que la compañía está cambiando el mundo para mejor con sus esfuerzos por organizar la información y los que opinan que Google lo que realmente quiere es dirigir la vida de las personas desde sus computadoras, o más específicamente, desde las computadoras de Google. La verdad, como siempre, es algo a mitad de camino".
"Unfriend"
En 2009 la palabra más popular según el diccionario de inglés de Oxford fue "unfriend" Para Greg Tseng, cofundador de una red social llamada Tagged, "todas estas compañías están permitiendo hacer cosas que previamente no eran posibles, pero al final del proceso el usuario tiene que ser el que mantiene el control".
"Hay veces en que simplemente quiero desconectar mi celular y de todo lo demás y perderme en un bosque. Y no estar constantemente pendiente de mis actualizaciones de Facebook y de Google maps".
Lo que concuerda con un dato interesante: Schmidt reveló que en 2009 el diccionario Oxford de inglés notó que la palabra "unfriend" (deshacerse de amigo en una red social) fue la más popular del año.


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lunes, 13 de septiembre de 2010

INTERNET NOS HACE ESTÚPIDOS. O NO?

La evolución intelectual de las personas, el cambio en nuestras maneras de pensar, cómo van reacomodándose  las estructuras de nuestro cerebro y las conexiones que utiliza para optimizar el aprendizaje, son custiones que en La Guarida siempre nos han interesado. De hecho, hace un tiempo publicamos un artículo que decía que Internet podía estar haciéndonos más inteligentes. Hoy compartimos un artículo que dice lo contrario. Para analizar, y pensar cómo estamos cambiando nuestra estructura mental.

Los taxistas de Londres recurren cada vez más a la ayuda de sistemas de navegación por satélite para encontrar destinos.
(Por Dave Lee para BBC)

Imagine por un momento que se encuentra en Londres y que paró uno de sus emblemáticos taxis negros.
"¿Adónde vamos jefe?", le pregunta el taxista con el típico acento obrero del Este de Londres. Usted le indica la dirección."Sin problema. Déjeme introducir las coordenadas en mi navegador satelital..."
Suena impropio, incluso a fraude, que cualquier taxista de Londres que se precie de ello pueda pronunciar esas palabras. Después de todo, la habilidad de los taxistas londinenses para conocer todos los rincones y atajos de la capital británica es legendaria.Sigue siendo obligatorio superar un duro examen, denominado "El Conocimiento", antes de lanzarse a las calles de Londres.
Cerebro de taxista
Pero con el abaratamiento y la fiabilidad de la tecnología de navegación por satélite, un experto advierte que podríamos perder nuestra capacidad intelectual de recordar grandes cantidades de información, tales como las rutas más difíciles de la capital.
"La región de nuestro cerebro que almacena imágenes del espacio está bastante desarrollada en los taxistas londinenses", explica Nicholas Carr, autor de The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains (Aguas superficiales: lo que Internet le está haciendo a nuestros cerebros".
"Cuanto más tiempo de tu vida trabajes como taxista, más grande será esa parte de tu cerebro". Carr le dijo a Gareth Mitchell en el programa del Servicio Mundial de radio de la BBC, Digital Planet, que un estudio ya ha revelado que es preocupante cómo la tecnología está afectando a los taxistas. "Casi seguro que veremos una disminución, o incluso una desaparición, de esa cualidad especial en sus cerebros".
Ahora bien, podría alegarse que disponer de un sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas inglesas) que puede ahorrar meses de estudio para aprobar "El Conocimiento", así como hacer nuestros viajes mucho más fáciles, es algo muy positivo.
No es así, según Carr. La tecnología, y en particular Internet, tiene un efecto duradero en nuestro cerebro, alterando nuestra capacidad de realizar determinadas tareas.
Cuanto más simple, peor
En su opinión, cuanto más simples llegan a ser sitios web como Google, menos capaces somos de aprender.
"El (estudio) más interesante reunió a gente que no tenía experiencia en el uso de la Red a los que se les pidió que usaran Google sólo durante una hora al día, y que empezarán a realizar búsquedas y a navegar".
Los resultados mostraron cómo incluso un tiempo reducido de uso provocaba varios patrones de actividad cerebral. "Por un lado, muchas de las zonas del cerebro que toman parte en la toma de decisiones se activaron lo que significa que eso puede ayudarnos a mantener nuestra mente alerta, lo que es muy útil para las personas mayores". "Pero también se detectó el tipo de actividad que hace muy difícil concentrarse. Si siempre estás resolviendo problemas y tomando decisiones, no puedes tener la tranquilidad que obtienes cuando lees un libro".
La clave para mantener la concentración, indica Carr, es quizás ponerlos las cosas más difíciles, justo lo contrario de lo que intentan los diseñadores de software de todo el mundo que compiten por hacer sus programas más fáciles de usar que los de sus rivales.
Visión industrial
"Google tiene un punto de vista muy limitado sobre la manera en que deberíamos usar nuestra mente".
Google es el culpable principal, señala Carr.
"En muchos sentidos admiro a Google, pero pienso que tienen un punto de vista muy limitado sobre la manera en que deberíamos usar nuestras mentes". "Tienen esta visión industrial de que todo gira en torno a la manera más eficiente de encontrar esa información que necesitas". Añade que eso también se aplica a proyectos como Google Books, diseñados para llevar el conocimiento a una gran audiencia y para hacer el conocimiento del mundo más accesible. "Escanean sólo parte de los libros con la idea de que se convierta en más contenido para su motor de búsqueda". Lo que prevalece es la idea de la información abastecida en pedazos, como datos aislados. Cuando vas a una página de Google Books no te adentras en una narrativa prolongada".
Cortocircuito en nuestro cerebro
"Debemos preocuparnos de que cada vez nos queda menos espacio, como individuos, para actuar por nuestra cuenta"
En su libro, Carr cita un artículo del comentarista de tecnología Bill Thompson que describe un simple experimento por el que un rompecabezas debe ser resuelto usando un programa informático. Los estudiosos le dieron a la mitad de los participantes un "buen" programa, que les proporcionaba pistas, era intuitivo y les ayudaba a conseguir su meta.
La otra mitad trató de superar la misma prueba pero con un programa de software que no les ponía las cosas más fáciles.
"La gente que tenía el software menos amable con el usuario tenía que esforzarse para resolver el enigma y en consecuencia aprendió mucho más que aquellos que disponían del programa manejable", explicó Carr.
Meses más tarde, la gente que resolvió el rompecabezas con el software poco cooperativo seguían acordándose de cómo solucionarlo, a diferencia del grupo que tuvo a su disposición el programa que les ayudaba.
Carr concluye que este simple experimento indica que conforme los programas informáticos se vuelven más fáciles de usar, poniéndonos las cosas más fáciles, corremos el riesgo de perder la capacidad de aprender las cosas, "provocando un cortocircuito" en nuestro cerebro.
"Si tenemos en cuenta que cada vez somos más dependientes de programas informáticos para todo tipo de tareas intelectuales, desde la búsqueda de información, hasta nuestra socialización, debemos empezar a preocuparnos de que cada vez nos queda menos espacio, como individuos, para actuar por nuestra cuenta".



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jueves, 12 de agosto de 2010

La cantidad de libros en el mundo

(Por Ariel Palazzesi para NeoTeo) 
¿En alguna ocasión te has preguntado cuántos libros existen en el mundo? Esta pregunta, cuya respuesta para muchos no es más que una simple curiosidad, es muy importante para Google, compañía que se encuentra embarcada en un ambicioso proyecto que consiste en digitalizar todas las obras literarias que alguna vez se hayan editado. Los responsables de Google Books han analizado el problema exhaustivamente, y han llegado a un número concreto. ¿Sabes cual es la cantidad de libros en el mundo?
Los chicos de Google saben como hacer para no aburrirse. Uno de los últimos “pasatiempos” que han encontrado consiste en determinar cual es el número de libros que se han editado y de los que se puede hallar una copia capaz de ser digitalizada e incorporada a su proyecto Google Books. Puede que en principio parezca una tarea relativamente sencilla, y cualquiera de nosotros podría pensar que con recorrer el catálogo de la Biblioteca del Congreso de los EEUU o analizar la base de datos que contiene los ISBN (International Standard Book Number, o Número de libro estándar internacional) tendría una idea bastante aproximada del número en cuestión. Pero no es tan fácil.
Existen unos 129.864.880 de libros diferentes.
En primer lugar, el número ISBN -que parecería el mejor candidato a contener todo lo editado- solo se ha utilizado desde 1960 o 1970, y ni siquiera se emplea en todo el mundo. Las obras editadas con anterioridad no poseen ese número, y hay muchas otras cosas (CDs, revistas, etc.) que poseen también un ISBN, por lo que no puede utilizarse para determinar la cantidad de libros editados. Los catálogos de las bibliotecas tampoco son la solución. Dejando de lado que incluso las bibliotecas más completas del mundo no tienen más que un pequeño porcentaje de los libros que existen, en muchos casos un mismo libro aparece listado más de una vez. Esto ocurre por que muchos bibliotecarios asignan números diferentes a un mismo libro según haya sido editado con tapa dura o se trate de una edición de bolsillo. Google, gracias a la tecnología disponible en su buscador, ha analizado miles de listados de libros provenientes de bibliotecas, librerías, museos, editoriales y todo lo que te puedas imaginar, para -luego de eliminar todos los registros duplicados- llegar a una cifra aproximada: existen unos 129.864.880 de libros diferentes. O al menos, existían hasta hace una semana, momento en que se publicó ese valor.
Se trata de un número impresionante, que incluye libros que se han impreso por millones y tesis doctorales de las que solo hay un par de ejemplares en la biblioteca de alguna universidad. Si tenias la esperanza de leer una parte importante de los libros editados, este número debe haber hecho añicos tu sueño: si fueses capaz de leer un libro por minuto, durante las 24 horas del día los 365 días del año, necesitarías casi 250 años para terminar de leer todo eso. Y para colmo de males (o afortunadamente) cada día se editan cientos de libros nuevos, por lo que quejas del tipo “no encuentro nada interesante para leer” no tienen en realidad ningún sentido. ¿no te parece?

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miércoles, 28 de julio de 2010

INTEL reemplaza los cables por... luz!

INTEL desarrolla un enlace fotónico a  50 gbps
La empresa estadounidense prescinde del cobre y lo sustituye por una conexión óptica basada en el silicio con láser
(Nota publicada en ABC Ciencia)
Prescindiendo de la tecnología por cable y sustituyéndola por transferencia de datos vía láser, Intel ha logrado una conexión que supera cualquier proceso actual como Google Fiber o CSR-3 de Cisco. El prototipo está listo, pero no tienen intención de pasarlo a producción hasta que alcance conexiones de 1 Terabits por segundo.
Intel apuesta por la transferencia de datos vía láser
Se ha logrado gracias a la larga investigación de la compañía para sustituir el cable de cobre por una conexión óptica basada en el silicio con láser, la tecnología Hybrid Silicon Laser. Los enlaces se realizan a través de cables muy finos y ligeros. Además de la velocidad que permite alcanzar, su gran ventaja es que la calidad de la conexión no depende de la cercanía de receptores y emisores, lo que dará lugar, según la empresa, a una nueva concepción de la arquitectura de ordenadores y en la concepción de la red.
Con la tecnología experimental ya se puede, por ejemplo, enviar una película en HD o copiar todo el contenido del disco duro de un portátil en tan sólo un segundo. Con esa velocidad de transmisión de datos y sin preocupaciones por la distancia entre componentes una universidad o gran empresa podría tener los componentes de sus superordenadores repartidos por todas las instalaciones, en lugar de agrupados en un punto único. Sin duda este avance será bien recibido por las compañías que están comenzando a explotar la tecnología 3D, mucho más pesada.
Tecnología más barata
Su otro punto fuerte está en el coste. La producción de este cableado es mucho más barata que la de cobre debido a la mayor abundancia de silicio y a su facilidad de elaboración, y que otros prototipos en desarrollo como los que se basan en el arseniuro de galio. A diferencia de la conexión actual por láser, Intel confían en lograr reducir el precio. No se trata de su otra innovación, el cableado Light Peak.
"El prototipo del Silicon Photonics Link de 50Gbps está formado por un chip transmisor y otro receptor de silicio; cada uno de ellos cuenta con el primer láser híbrido de silicio (Hybrid Silicon Laser), moduladores ópticos de alta velocidad y fotodetectores.
El chip transmisor se compone de cuatro láseres cuyos rayos de luz viajan a través de un modulador óptico que cifra los datos a 12.5Gbps. Los cuatro rayos se combinan posteriormente y se envían a una única fibra óptica para conseguir una velocidad total de datos de 50Gbps. Al otro extremo del enlace, el chip receptor separa los cuatro rayos de luz y los dirige a los fotodetectores que vuelven a convertirlos en señales eléctricas."
Conexiones de 50Gb o de 1Tb, con bajo coste de implantación y sin sensibilidad a la distancia entre puntos conectados. Es uno de los caminos que está tomando la red para que el futuro las conexiones sean completas e instantáneas.
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lunes, 5 de julio de 2010

Hotmail: 14 años de su nacimiento

(Por Lisandro Pardo para NeoTeo)
Ya sabemos más o menos cómo comienzan estas cosas: Dos sujetos llevan adelante un proyecto, movidos por un ideal noble y original, que de la noche a la mañana termina por convertirse en uno de los servicios en línea más populares en existencia. Ha pasado mucho tiempo desde el nacimiento de Hotmail, 14 años para ser exactos, pero sus cambios han sido varios desde aquel humilde comienzo, y tanto quienes lo conocieron en aquellos tiempos como quienes lo utilizan ahora tienen razones suficientes como para festejar su cumpleaños.
Algunas de las caras de Hotmail en el tiempo
Hotmail vio la luz como servicio de correo electrónico gratuito en una época en la que una cantidad enorme de gente se preguntaba qué era un correo electrónico. La fecha exacta fue el 4 de julio de 1996, un tiempo en el que Boris Yeltsin era reelecto como presidente de Rusia, y en el que la famosa oveja clonada Dolly era noticia con su nacimiento. En el aspecto informático, Windows 95 gobernaba el universo, la banda ancha era un cuento que se les contaba a los niños para hacerlos dormir, y los módems de 33.600 baudios hacían caer de rodillas a las líneas telefónicas de antaño con sus perturbadores chillidos, mientras que incontables madres arrojaban zapatos contra sus hijos porque no podían hablar por teléfono con la vecina sobre la novela de la tarde. Contar con una conexión a Internet, además de extremadamente caro, era también un privilegio, y si alguien quería un correo electrónico debía lidiar directamente con el proveedor, lo que generaba un gasto aún mayor. 
Uno de los viejos portales de Hotmail, post-Microsoft
Sin embargo, dos sujetos conocidos como Sabeer Bhatia y Jack Smith, fundaron un servicio llamado Hotmail. Originalmente era conocido bajo el nombre HoTMaiL, destacando las letras de HTML, y recibió apoyo financiero de Draper Fisher Jurvetson, conocida firma de capitales que luego financiara otros proyectos como Skype, Meebo y el portal chino de búsquedas Baidu. La idea detrás de Hotmail simbolizaba la liberación del correo electrónico ante los proveedores de Internet, por lo que la elección como fecha de nacimiento del 4 de julio no fue una casualidad. Obtener una cuenta en Hotmail no sólo era completamente gratuito, sino que podía ser accedida "desde cualquier ordenador", algo revolucionario en ese entonces. Otro detalle importante era que cada casilla contaba con una capacidad de 2 megabytes. En ese entonces nos preguntábamos cómo podíamos llegar a llenar 2 megabytes de espacio, mientras que ahora, la cantidad de gigabytes disponibles sigue en aumento.
Hotmail hoy, ahora llamado "Windows Live Hotmail"
La popularidad de Hotmail fue absoluta. Para diciembre de 1997, había más de ocho millones y medio de usuarios que utilizaban el servicio, algo que fue en parte el detonante para la compra por parte de Microsoft. Incluso en estos días no se sabe con exactitud la suma, pero los estimados más cercanos hablan de 400 millones de dólares, o casi 320 millones de euros. La intervención de Microsoft fue al comienzo muy positiva, ya que ofreció portales localizados, y múltiplicó la cantidad de usuarios en menos de dos años, alcanzando los treinta millones. El resto, es historia. Hotmail fue integrado por completo a los servicios de Microsoft, sufrió varios problemas de seguridad, y cayó en un pozo evolutivo hasta el año 2004, con la llegada del dinámico Google Mail. Desde entonces, Microsoft ha sometido a Hotmail a múltiples cambios, incluyendo su nombre (Windows Live Hotmail), para mantenerse a la altura de las circunstancias. Aún con los avances de Google y Yahoo, se calcula que Hotmail sigue siendo el servicio de correo electrónico vía web más utilizado, con aproximadamente 360 millones de cuentas registradas. Por lo bueno y por lo malo, por lo recorrido y lo que queda por delante, feliz cumpleaños, Hotmail.

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lunes, 22 de marzo de 2010

A TODOS NOS HA PASADO, O NOS PASARÁ

Sin dudas, alguna vez lo hemos sufrido. Y si aún no, tememos que llegue el día... Personalmente estoy a punto, otra vez, y aunque aún no me decido, sé que, tarde o temprano, será inevitable. Este artículo, que me divirtió mucho, hizo que además me sintiera acompañada en el oscuro páramo tecnológico de los que como yo, se animan pero meten mucho la pata... Claro, "así se aprende", nos decimos, condescendientes. En fin... Que lo disfruten (al artículo, que a lo que trata, ni modo...)

7 problemas a la hora de formatear un ordenador
(Por Martin Paris para NeoTeo)
Todos los amantes de la tecnología sabemos que no existe nada más traumático en el mundo que el formateo de un ordenador. Por tal motivo, trataremos de reírnos un poco de esta angustiante situación hablando de aquellos inconvenientes que, seguramente, alguna vez te han causado más de un dolor de cabeza. Sé fuerte, compañero, que no hay nada más lindo que un escritorio de Windows vacío de problemas y lleno de posibilidades.
Plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo, formatear un ordenador…
1) BACK UP: Antes de comenzar a borrarlo todo, debemos conservar aquellos archivos que aún nos interesan. Pero hacer copias digitales de estos datos despierta muchas sensaciones encontradas: Sinceridad. “¡15 Gigabytes de música, 3347 temas de artistas nacionales e internacionales, 204 bandas de todo el mundo... ¡Y sigo escuchando a Julio Iglesias!” Superación. “Todavía tengo sus fotos. ¿Para que las sigo guardando? son como 100 megas de amor no correspondido. 100 megas son como tres cds más de Julio Iglesias... ¡Este por lo menos me canta al oído cuando la extraño!” Recuerdos. “Haciendo back up encontré con sus mails viejos. Si le paso el antivirus… ¿Me vuelve a llamar?” Sorpresa. “Llamó el tío Cholo... ¡El fin de semana viene a buscar las fotos que acabo de borrar para siempre!” Necesidad. “Revolviendo cds viejos me pregunto: ¿Para qué cds si todo está en torrents?” Paso del tiempo. “¡Ni por todo el oro del mundo tiro este Pc futbol 6.0 con Maradona con la diez de Boca Juniors!”
Aquí comienza todo.
2) FORMATEO: Una vez que ya hemos copiado todo lo que creemos de verdadera importancia, llega la hora de borrarlo todo. Pero la aventura recién comienza: Respuestas. “Preguntas picaras que hace el formateo y que uno no tiene idea como responder: ¿NTFS o FAT 32?... ¿Acaso yo te pido consejos sobre mi trabajo?”. Progreso. “Superado el 50% del formateo. En estos momentos me dan ganas de hacer experimentos. ¿Meto o no meto una feta de jamón crudo en la grabadora de Dvd?”. Secreto. "¿Por qué estas formateando la maquina, cariño?" pregunta mamá. Y yo "es que encontré unas fotos muy chanchas que quiero borrar para siempre de este mundo". Realidad. “¿Cómo sabe uno que su maquina contenía demasiado porno? Porque cuando Windows te pregunta si quieres FAT 32, te imaginas una gordita treintañera”. Confusión. “Luego de formatear no me llegan más mails desde el sitio oficial de Viagra... ¿Entonces no fue una pesadilla?”. Tentación. "¿Particiono todo el disco o dejo un espacio para guardar mis secretos? Otra pregunta: ¿A quién demonios le interesan mis secretos?”. Arrepentimiento. “El ordenador volvió a formatearse sin ninguna razón. En estos momentos pienso: ¿Tanto me molestaba esperar un minuto más para que arranque Windows?”.
Llegó la hora del formateo.
3) SISTEMA OPERATIVO: Llega el momento de instalar el sistema operativo que le dará vida a nuestro ordenador. Proceso mucho más difícil de lo que comúnmente se piensa: Decisión. “¿Es momento de probar otro sistema operativo? ¿Qué pasa si un SO nuevo no me deja jugar al Carmen Sandiego? ¡Formateo todo de nuevo, obvio!”. Prevención. “Acaba de arrancar el cd de Windows XP. Esta muy rayado. ¿Me instalará el Buscaminas?”. Cansancio. “Ha terminado el formateo. Ahora a rellenar planillas con datos y elegir opciones que uno no sabe para qué sirven. ¿Qué parte de “Instalale el equispe, instalale” no entendió este anteojudo millonario?” Afecto. “Comenzó la instalación de Windows XP. Es viejo, el cd está rayado, siempre hay que andar actualizándolo, pero es como aquel amigo que te deja que completes su Corazones sin pedirte nada a cambio”. Pasado. “Escribiendo el código de activación de Windows me he quedado pensando... ¿Le habré errado a alguna letra con esta muchacha que conocí en el bar?” Expuesto. “Poniendo nombres de red, franja horaria, conversión de monedas... ¡Si le sigo dando más datos Bill va a venir a tomar el té a mi casa!”.
Instalando el sistema operativo... un mundo de sensaciones.
4) VACIO: La primera imagen del escritorio vacío es algo que nunca se olvida. Todo está por hacerse. Debes erigir tu imperio… nuevamente: Angustia “¡Dios mío! ¡Me olvidé de guardar las fotos del casamiento de mi hermano!”. Vivir el presente. “Arranco Windows XP. Limpio y sin problemas. Se parece a la primera novia: se ve bien, se mueve bien, funciona conmigo. Mejor disfrutar de estos momentos. Pronto su papelera se empezará a llenar de basura, no me dejará instalarle cosas y se volverá problemática hasta el hartazgo. Será entonces momento de formatearla por otra...”. Promesas. “A pesar de tantos años el Windows XP sigue prometiéndome un mundo de sensaciones: minutos de angustia cuando se ralenta, furia al trabarse, tristeza cuando no ejecuta algún programa…”. Desconsuelo. “Una vez más me vuelvo a arrepentir de no instalar los "hermosos" temas de Windows XP que transforman el puntero del mouse en una rana, una estrella de mar o en una porción de pizza de anchoas”. Responsabilidad. “El escritorio está vacío, como un departamento de vacaciones que nos recibe ordenado y limpio... ¿Cuánto tardare en vomitarle bits de programas que no sirven para nada?”. Testigos. “No, sin dudas empezar a ver páginas pornográficas con una PC vacía de cookies no puede ser el crimen perfecto...”.
El escritorio vacío: un sueño hecho realidad.
5) DRIVERS: Para que el ordenador comience a darnos señales de vida es necesario instalarle sus drivers. Todos lo sabemos: jamás resulta una tarea simple. Renovarse. “Es momento de bajar los últimos drivers, igual dentro de un par de horas mi PC vuelve al asilo de ancianos... ¡Que alguien detenga esta maldita evolución tecnológica!”. Sin derecho. “A instalar drivers... ¡Para que el ordenador me maneje a su antojo!”. Excusa. “Ya tengo una nueva mentira para el boliche. "¡Ey! ¡Me acabas de tocar el trasero! ¿Estás borracho?" "No, disculpa... es que tengo desactualizado los drivers, muñeca..." Indignación. “Mi teclado tiene un mísero botón que abre el Word treinta minutos después de apretarlo y me pide los drivers. ¡No tiene vergüenza!”. Poder. “Conecté la impresora HP que tiene puerto USB. La maquina la recibió sin chistar, la reconoció y ni le pidió los documentos... ¿Lo que es ser amigo del dueño, no?”. Estafa. “Cuando pido que me instale el driver, señor HP, instáleme solamente el driver. ¿Qué le hace pensar que voy a cambiar mi sumiso Paint por su complejo e inmanejable programa de fotografía?" A terapia. “El ordenador me pide un driver para un componente que verdaderamente no tiene dentro... ¿Tendrá un embarazo psicológico?”. Búsqueda. “Encuentro drivers que no sé de qué año ni componente son... ¿O será que tanto tiempo delante del ordenador me carcomió la parte del cerebro encargada de los recuerdos a corto plazo? No, si pude recordar un remate tan largo seguro que no sirven para nada”.
¡A instalar controladores!
6) PROGRAMAS: Llega el momento de conseguir e instalar la serie de programas que necesitas para comenzar a utilizar tu ordenador. Pero bien sabes que esta tarea no termina nunca: Puesta a punto. “Programas que hay que volver a bajar: Msn, Winamp, Winrar, KMPlayer... Páginas que hay que volver a poner en favoritos: Yahoo, Neoteo, Google, Youporn...”. Juramento. “Juro que no voy a bajar programas inútiles. Juro que no voy a bajar programas inútiles. Juro que no voy a bajar programas inútiles… Es que ese perrito que mueve la cabeza cada vez que toco la tecla "R" es taaan tentador...”. Olvido. “¿Cuál era la dirección de esa web de señoras mayores muy p... muy prestas a brindarme información sobre el cuerpo humano?”. Pasos previos. “Cada página de internet pide que se instalen una serie de programitas para poder navegar correctamente. ¿Acaso no aprendieron nada del Paint que te abre todos los archivos sin dejar de ser un esclavo de la corporación Microsoft? ¡Inservible pero servicial!”.
Los programas que tu ordenador necesita.
7) EL POST FORMATEO: Apenas terminamos de instalar todo lo necesario no tardan en aparecer los primeros errores del ordenador. La felicidad no es eterna. Primer error. “msiexec.exe debe cerrarse. Eso es no saber guardar secretos. Antes se te apagaba la máquina a tres acciones antes de finalizar el Maniac Mansion y jamás te enterabas por qué... ¡Ordenadores eran los de antes!” Justicia. “Mi panel de agregar o quitar programas comenzó a llenarse de desconocidos. Como cuando hay reducción de personal en una empresa los voy a echar sin asco. ¡Esta máquina se está llenando de estafadores digitales!”. Curioso. “Error de Windows arreglado actualizando Windows... Sospechoso como que te regalen un par de zapatos de a uno por año”. Nunca acaban. “Problemas con la impresora. Algo de Windows Installer que me pide actualización. No sé por qué razón no me carga los videos de Youtube… Y yo que pensaba ver Dr. House esta noche...”. Preguntas filosóficas. “¿Cuando Bill Gates se muera va a ver una luz blanca o una pantalla azul que diga "Error de sistema”?” Actualizaciones. “Windows me exige un antivirus. ¿Quién se cree que es? ¿Acaso tú le pides los documentos a cada chica que conoces en el boliche?”. Cansancio. “El ordenador comenzó a pedirme que lo reinicie. Yo ya estoy harto. ¡Alguien que le apriete Ctrl+Alt+Supr a mi vida!”.
La puesta a punto del ordenador nunca termina.
Luego de culminar con la instalación de todos los complementos de nuestra PC, el usuario cae en una profunda crisis existencial de la cual le es casi imposible salir. Se siente muy deprimido y quiere abandonar por completo el mundo de la computación. Como apreciamos a nuestros lectores, le brindaremos la solución a todos sus problemas: ¡FORMATEAR EL ORDENADOR OTRA VEZ!