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martes, 17 de mayo de 2011

FELIZ DÍA DE INTERNET!

Claro, también tenía que tener su día.
Aunque, para algunos de nosotros, todos los días está presente en nuestras vidas.
Si quieren saber más pueden visitar www.diadeinternet.org


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sábado, 14 de mayo de 2011

Estamos "INFOXICADOS"...?

A veces me dan ganas de desconectarme de todo.
Entonces cierro mi notebook, apago la tele, pongo el celular en modo silencio, y miro las montañas por mi ventana, desde la penumbra, con un disco de Sara Vaughan sonando bajito.
Me preparo un café despacio, oliendo su aroma, y me siento a leer algo de literatura.
Son momentos que disfruto mucho, mucho.
Pero a los que me cuesta un poco llegar.
"Desenchufarme" no es tan fácil, cierta deformación profesional me empuja casi compulsivamente al zapping informático por las páginas de unos veinte medios de comunicación, entre locales, nacionales e internacionales cada día.
Consulto diariamente cuatro cuentas de correo electrónico (las otras de vez en cuando), paso largos ratos en Facebook y en Twitter (en esta última red soy más que nada "lurker", es decir, una voyeur que participa poco), y dejo para visitar muy de vez en cuando las otras redes en las que me he inscripto antes que en estas últimas, que son las que en definitiva van quedando.
Es mucho tiempo, demasiada información.
Y sé que soy moderada en comparación a otras personas que conozco.
A dónde nos lleva ésto?
Yo fluyo según mis ganas. Aún no me pesa (y creo que no me pesará nunca), apagar todo y hacer cualquier otra cosa.
No me angustio cuando se corta la luz.
Ni me quita el sueño olvidarme el celular.
Prefiero las series, documentales y películas a los canales de noticias.
Sin embargo, todo eso forma parte de mi vida desde que despierto.
Y me cuesta dormir sin el sonido y el resplandor del televisor encendido, aunque no lo mire.
De hecho, más de una vez, lo enciendo para dormir.
En el silencio lleno de sonidos de una noche de campo, por ejemplo, me cuesta muchísimo más conciliar el sueño.
Cosas de estos tiempos, que a muchos nos pasan.
Me gustó esta nota publicada en el diario El País, que habla de todo esto.
Yo creo que estoy un poco "Infoxicada".
Y ustedes?

Atentos a todo... y a nada
(Por Sergio Fanjul  para El País)
'E-mails', redes sociales, el móvil... Recibimos una sobredosis de información que no es fácil procesar. La 'infoxicación' empeora la capacidad analítica, aumenta la ansiedad y conduce a decisiones erróneas
Recuerden cuando el mundo era (un poco) más tranquilo. Solo había un par de canales de televisión. Las cartas postales cuidadosamente manuscritas tardaban días o semanas en ir de una mano a otra. Los periódicos contaban lo que había pasado ayer. Y a los amigos los veíamos de tarde en tarde alrededor de la mesa de algún bar. Ahora, en cambio, vivimos en mitad de una avalancha. El acelerón de la tecnología ha provocado que la información nos bombardeé a discreción, sin piedad y en todas direcciones, y que el contacto con el prójimo se haga constante e instantáneo gracias al teléfono móvil, el e-mail y las redes sociales. Si antes mirábamos el mundo a través de la ventana, ahora miles de ventanas que se abren simultáneas y meten el mundo en nuestro ordenador. Esta nueva forma de existencia, hiperconectada e instantánea, tiene sus ventajas, claro está, pero también sus desventajas. El estrés, la ansiedad informativa, la confusión, la superficialidad o la falta de atención son algunos de ellos. "Infoxicación" lo llama el físico Alfons Cornellá, fundador de la consultora sobre nuevas tendencias Infonomía, un neologismo que mezcla la información y la intoxicación. Se produce cuando la información recibida es mucho mayor que la que somos capaces de procesar, con consecuencias negativas
"En el momento en que aun no has acabado de digerir algo, ya te está llegando otra cosa", dice Cornellá, "la entrada constante de información, en un mundo always on (siempre encendido), te lleva a no tratar ninguna información en profundidad. Cuando la información es demasiada todo es lectura interruptus. El fenómeno se desboca cuando todos pasamos a ser productores de información, y cuando los instrumentos para producirla son mejores que los instrumentos para organizarla y buscarla. Todos sabemos usar un procesador de texto, pero pocos saben buscar información de calidad con criterio". En efecto, hoy día la actividad es frenética: "Se calcula que entre el nacimiento de la escritura y el año 2003 se crearon cinco exaby­tes (billones de megabytes de información). Pues bien, esa cantidad de información se crea ahora cada dos días", informa el especialista en redes David de Ugarte. "La posibilidad de emitir información codificada se ha ido democratizando: primero como escritura, luego como imagen, etcétera. Piensa cuánta gente podía escribir un texto a principios del siglo XIX, o cuanta hacer una foto a principios del XX... Y compáralo con hoy".
Una información que, además, salta de un lugar a otro como pulgas en una sábana: en España se envían 563 millones de correos al día, según la consultora Contactlab, y cada español recibe, de media, unos 23 correos diarios que debe gestionar (en algunos casos llegan a cientos), y que ahora, además de en el ordenador, también recibimos en nuestros smart­phones (teléfonos inteligentes). Y eso sin contar lo que se cuela a través de redes sociales como Facebook y Twitter. Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), el 37% de los españoles se conecta entre 10 y 30 horas semanales. El 9% lo hace más de sesenta horas. Cada vez pasamos más tiempo en este mundo de los unos y ceros y menos en el de la carne y los huesos: "Las horas dedicadas diariamente al uso de aparatos electrónicos prácticamente se ha duplicado desde 1987, mientas que la interacción cara a cara caía desde unas seis horas a poco más de dos", según explica José Antonio Redondo en su libro sobre redes sociales Socialnets (Península).
Y todo esto cansa a la mente. El psicólogo David Lewis creó el concepto de Síndrome de Fatiga Informativa, en su informe Dying for information? (¿Muriendo por la información?) elaborado para la agencia Reuters. Se da en personas que tienen que lidiar con toneladas de información procedente de libros, periódicos, faxes, correos electrónicos, etcétera, y que, según Lewis, provoca la parálisis de la capacidad analítica, ansiedad y dudas, y conduce a malas decisiones y conclusiones erróneas. Dos tercios de los 1.300 profesionales entrevistados por Reuters achacaron al estrés producido por manejar altos flujos de información daños en sus relaciones personales, baja satisfacción laboral y tensión con sus colegas. "El exceso es más perjudicial que provechoso", opina Jorge Franganillo, profesor de Información y Documentación de la Universidad de Barcelona.
"Durante siglos hemos asociado más información a más libertad. Sin embargo, hoy día, no por tener más donde elegir tenemos más libertad ni estamos más satisfechos. La información es imprescindible en la vida moderna, pero en exceso es asfixiante y resulta difícil de procesar. Al final, más es menos". Nos puede incluso hacer menos productivos, como observó el psicólogo británico Amir Khaki, de AK Consulting, estudiando el comportamiento de un grupo de ejecutivos: la consulta continua de la BlackBerry aumenta el estrés y reduce la productividad. Uno de los sujetos del estudio tardaba el triple de tiempo en rellenar impresos comunes por la constante distracción de su teléfono inteligente. "La presión que provoca la sobrecarga informativa retrasa decisiones importantes o hace que se tomen medidas sin la suficiente reflexión. Y causa también una fricción informativa que dispersa la atención y aumenta la fatiga. La energía física e intelectual que consumimos para obtener la información correcta se desperdicia si no hacemos algo útil con ella", dice Franganillo. Y, por mucho tiempo que invirtamos, siempre tenemos la impresión de que se nos está escapando algo. "Esta sobreabundancia hace que pocos elementos de entre todo ese mar resalten y queden fijados a nuestra memoria, que hoy se encuentra medio perdida al no poder atar datos con situaciones y lugares concretos.Muchas cosas pasan desapercibidas, miradas sin ser vista", dice Roberto Balaguer, psicólogo especialista en Internet.
Superficialidad
La superficialidad es otra de las posibles consecuencias del maremagno actual, como señala el autor Nicholas Carr en su libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus), de reciente aparición. Carr, licenciado en Literatura, advirtió que su capacidad de concentración en la lectura de textos largos era cada vez menor. La causa: su actividad multitarea, atento a la vez a la web, el Twitter, el teléfono, el Skype, el Facebook... "Internet nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa", declaró en una entrevista a Bárbara Celis en EL PAÍS. "La multitarea, instigada por el uso de Internet, nos aleja de formas de pensamiento que requieren reflexión y contemplación, nos convierte en seres más eficientes procesando información pero menos capaces para profundizar en esa información y al hacerlo no solo nos deshumanizan un poco sino que nos uniformizan". Por supuesto, Carr cerró sus perfiles en las redes sociales.
No todos son tan pesimistas. "Mi hijo juega mucho al Call of Duty (un frenético videojuego bélico). Puedo pensar que está perdiendo el tiempo, o incluso que está enganchado, o pensar que se está preparando para un nuevo mundo donde los estímulos serán mayores, y la información más cambiante. El mundo que viene probablemente sea más parecido a Call of Duty que a Guerra y paz", opina Xabier Carbonell, profesor de Psicología en la Universidad Ramón Llull. "No creo que sea un problema, sino cuestión de aprendizaje. Fíjate, mi madre me decía '¿cómo puedes estudiar con la radio puesta?'. Y compáralo con todo lo que hay ahora... La tecnología está produciendo un cambio cognitivo importante". Cada vez somos más multitarea y esto es irreversible. "Son las habilidades que, por otro lado, cada vez valora más el mercado laboral: empleados que tengan esa habilidad de gestionar en contextos de saturación de información", coincide Fernando Garrido, del Observatorio para la Cibersociedad. ¿Cómo gestionar esta cantidad ingente de información? La respuesta es obvia: tomándonoslo con calma. Desconectándonos un rato: apagar el ordenador, la televisión, silenciar el teléfono.
Ahondar en el trato humano y pausado. Adoptar un hobby alejado de los gadgets tecnológicos. Salir a la calle. "Algunos médicos han indicado las siestas como una manera de contrarrestar la neblina digital de la sobreinformación", sugiere Balaguer. "No dedicarse a leer y contestar el correo en cualquier momento, sino solo a determinadas horas de la jornada laboral, de manera que sea una parte de tu agenda y no te interrumpa constantemente", recomienda Redondo. Y eligiendo solo lo provechoso. "La avalancha de información que se puede gestionar mejor si establecemos prioridades. Hemos de tener claro qué temas nos interesan, centrar la atención en pocas áreas y procurar que sean lo bastante concretas. No se puede pretender estar al día de muchos temas o de temas demasiado amplios: ya en 1550 el teólogo Juan Calvino se quejaba de que había tantos libros que ni siquiera tenía tiempo de leer los títulos", dice Franganillo. Como apunta Cornellá: "Hay que escoger muy bien las fuentes de información. Dedicar parte del mejor tiempo del día a la información de calidad. Cuanta más de esta manejas, más capaz eres de discriminar que lo que tienes delante es pura basura. La buena información, la relevante, desinfoxica".
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lunes, 9 de mayo de 2011

2012: ESPERANZA

Maravilloso video para compartir, en estos tiempos de energías contradictorias.
Espero que a los visitantes de La Guarida les guste tanto como a mí.
En otros posts anteriores encontrarán más información de algunos de los temas aquí tratados, por ejemplo, la enorme fuerza energética del corazón, pirámides perdidas, interesantes teorías sobre los polos planetarios o las tormentas solares, o el 2012.
Este video reune algunos de esas reflexiones y presenta, como opción, la mejor: ESPERANZA. 



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viernes, 22 de abril de 2011

DÍA DE LA TIERRA

Hoy es el Día de la Tierra.
Hoy es el momento de tomar conciencia.
Todavía no es tarde...

Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz. En torno a este fin, es imperativo que nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras.
La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de una biosfera saludable, con todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado.
Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables.
La elección es nuestra: formar una sociedad global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y de la diversidad de la vida. Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida. Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener más. Poseemos el conocimiento y la tecnología necesarios para proveer a todos y para reducir nuestros impactos sobre el medio ambiente. El surgimento de una sociedad civil global está creando nuevas oportunidades para construir un mundo democrático y humanitario. Nuestros retos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales, están interrelacionados y juntos podemos proponer y concretar soluciones comprensivas.
Para llevar a cabo estas aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre, al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y global, se encuentran estrechamente vinculados. Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud. El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza. Necesitamos urgentemente una visión compartida sobre los valores básicos que brinden un fundamento ético para la comunidad mundial emergente. Por lo tanto, juntos y con una gran esperanza, afirmamos los siguientes principios interdependientes, para una forma de vida sostenible, como un fundamento común mediante el cual se deberá guiar y valorar la conducta de las personas, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales.

Origen del Día de la Tierra
El Día de la Tierra es un día festivo celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. La primera manifestación tuvo lugar el 23 de abril de 1970, promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental. En esta convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.
En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.
Las Naciones Unidas celebran el día de la Tierra cada año en el equinoccio invernal (alrededor del 21 de marzo). El 26 de febrero de 1971, el secretario general U Thant firmó una proclamación a ese efecto. Al momento del equinoccio suena la Campana de la Paz en la sede central de la ONU en Nueva York.
El Día de la Tierra es una fiesta que pertenece a la gente y no está regulada por una sola entidad u organismo; tampoco está relacionado con reivindicaciones políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.
En el Día de la Tierra se reflexiona sobre la importancia del vital líquido que es indispensable para la vida de todas las especies del planeta incluida la humana como lo que es el agua ya que de toda el agua que existe en el planeta tan solo el 2% es potable.
El Día de la Tierra apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como personas ambientalmente conscientes. Una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser..."

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miércoles, 13 de abril de 2011

Pirámides perdidas

Comparto con ustedes este interesantísimo documental de la BBC sobre antiguas culturas de la América Pre-Colombina. El resumen de este video dice lo siguiente:
"El descubrimiento en Perú de seis pirámides construidas en la misma época que las egipcias desconcierta a los arqueólogos. Su antigüedad de 4600 años obliga a cambiar el calendario histórico del Nuevo Mundo".
Espero que lo disfruten.
Debajo del video encontrarán el enlace al sitio de donde lo he tomado, donde hay muchísimos videos y documentales de gran valor.



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viernes, 1 de abril de 2011

Viajar en el Tiempo

Hemos leído sobre el tema decenas de historias y teorías, hemos visto muchísimas series y películas. El Tiempo siempre nos ha intrigado, y viajar por él o a través de él, ha sido una obsesión para algunos, y aunque para la mayoría de nosotros no pase de ser una especulación casi infantil ("si pudiera volver atrás cambiaría aquélla mala decisión, no haría caso a aquél consejo, haría sin importar nada aquél viaje", etc.), hay científicos que se lo toman muy en serio y dedican su vida a investigar las posibilidades. Y hay escritores que siguen imaginando historias basándose en este tema.
Este artículo, escrito por Ariel Palazzesi para NeoTeo, plantea una idea muy simple para calcular la duración del viaje de acuerdo a la época en que viajemos. Me ha parecido ingenioso y bien trabajado. Aunque, a decir verdad, la teoría especula sobre el viaje imaginando al tiempo como si fuera lineal, cosa que no creo (si de especulaciones se trata, por qué no contarles mi teoría?).
 Ariel (y probablemente la documentación en la que se basa) imagina un Tiempo ordenado, pero personalmente creo que no sería necesario (de poder hacerse) viajar linealmente, porque pudiera ser que existieran múltiples dimensiones (como ya casi tiene probado la Física Cuántica), y de ésta manera, no sería necesario recorrer un largo camino para ir hacia atrás, sino sólo "saltar" en algún "rulo", y caer al otro lado...
En todo caso, el artículo sí está bueno para dimensionar, en tiempos geológicos, lo poquito que llevamos viviendo en el Planeta Tierra, como para creernos sus dueños.
Que lo disfruten.

La idea es muy simple: imaginaremos que hemos sido capaces de construir una máquina del tiempo casi perfecta, con la que podemos viajar al pasado o al futuro. Solo tiene una pega, y es que los viajes no son “instantáneos”. Demoramos un segundo en recorrer -hacia adelante o hacia atrás- una año de historia. Te invitamos a subir a ella y comprobar que tan lejos en el tiempo se encuentran algunos acontecimientos claves de la historia del hombre y el universo.
Hace algunos días nos sorprendíamos analizando las enormes dimensiones del Sistema Solar. Hoy te invitamos a maravillarnos con un loco viaje al pasado, a bordo de una máquina del tiempo capaz de retroceder un año por segundo. ¿Qué tiempo nos demandaría asistir al nacimiento de Newton? ¿Cuánto necesitaríamos viajar para ver extinguirse a los dinosaurios? Veremos que nuestro universo es tan antiguo, que aún en una maquina como esta no nos sería sencillo visitar el pasado. Pero aún así lo intentaremos.
En unos cuarenta y tres segundos vemos la llegada del hombre a la Luna
Nos instalamos dentro de la cabina de nuestra máquina del tiempo, y nos preparamos para comenzar nuestro viaje al pasado. Nos lleva solo 11 segundos llegar al año 2000, el último del siglo pasado. Unos cuarenta y tres segundos después de iniciado el viaje, vemos de pasada como la humanidad asiste atenta a la llegada del hombre a la Luna. A los 66 segundos de haber partido, poco más de un minuto de viaje, vemos los destellos cegadores de las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Transcurrido 1 minuto 39 segundos de viaje, las portadas de los periódicos informan del hundimiento del RMS Titanic, un buque considerado -erróneamente, claro está- como inhundible. Solo 9 segundos después los hermanos Wright, Orville y Wilbur, dan un saltito con su Flyer 1. Prácticamente toda la tecnología que usamos proviene de un lapso de tiempo que nuestra máquina nos permite recorrer en unos dos minutos.
Cristóbal Colón descubre -sin saberlo- un nuevo continente.
Sir Isaac Newton, poseedor de una de las mentes más prodigiosas de la historia de nuestra raza, nació en 1642. Es decir, unos seis minutos y nueve segundos después de nuestra partida. Cristóbal Colón descubre -sin saberlo- un nuevo continente en 1492, lo que en nuestra escala temporal representa algo más de 8 minutos. Casi lo mismo que tarda la luz en viajar desde el Sol a la Tierra. Llegados a este punto, podemos creer que nuestra máquina nos servirá para recorrer -como mínimo- toda la historia de la humanidad. Veamos si es cierto.
Ver como se construyeron nos insume una hora y 17 minutos de viaje.
Asistir al nacimiento de Cristo implica un viaje de unos 33 minutos. Nada que unos viajeros intrépidos como nosotros no puedan  soportar. Ver como los esclavos de los faraones transpiraban construyendo las grandes pirámides -como la de Keops- nos insume una hora y 17 minutos de viaje. Bastante poco, sobre todo si recordamos que se estima que fueron construidas unos 2600 años antes de nuestra era. Entusiasmados, decidimos visitar el mundo que conoció Lucy, uno de nuestros antepasados más famosos. Lucy, fue una hembra de Australopithecus afarensis, cuyos restos fueron descubiertos por Donald Johanson en 1974, en Etiopía. Los análisis indican que vivió hace unos 3.2 millones de años. A nuestra máquina del tiempo súper veloz, capaz de recorrer un año por segundo, le lleva unas 890 horas -más de 37 días- alcanzar ese punto. Comenzamos a pensar que en realidad no es tan veloz como creíamos.
Este simpático engendro desapareció hace 65 millones de años.
Decididos a comprobar su eficacia, nos lanzamos hacia el final del período cretáceo, una época de grandes catástrofes en la que se produjo la extinción de los dinosaurios (y de los ammonites), hecho que de alguna manera permitió que los mamíferos ganasen terreno y más tarde alguno de ellos evolucionase hasta poder construir una máquina del tiempo. El limite entre los períodos Cretácico y Terciario se encuentra a unos 65 millones de años de distancia. El viaje hasta la época de Lucy nos resultó agotador, pero en realidad fue casi un paseo: llegar al momento en que el Tiranosaurio Rex dió las hurras requiere de más de dos años de viaje, o lo que es lo mismo, unos 752 días. Los ammonites, que se fueron junto a los dinosaurios, habían aparecido en el  cuarto período de la Era Paleozoica -el Devónico- hace unos 415 millones de años. Llegar hasta allí nos insumiría un total de 13 años (y un par de meses). Eso significa que estos simpáticos animalejos pulularon por nuestro planeta unos 11 años (medidos con nuestra escala veloz), bastante más que los 37 días que nuestra raza lleva caminando de aquí para allá.
Si quisiésemos ver la formación del Sistema Solar no nos alcanzaría la vida.
Nuestra máquina del tiempo ha demostrado ser demasiado lenta para seguir explorando el pasado. Si quisiésemos ver la formación del Sistema Solar no nos alcanzaría la vida, ya que “recorrer” cuatro mil quinientos millones de años nos llevaría más de 142 años. Decididos a todo, volvemos al presente y viajamos mil segundos hacia el futuro en busca de una máquina más veloz. Nuestros descendientes han logrado evitar machacarse unos ha otros hasta desaparecer, y han conseguido desarrollar una máquina capaz de avanzar un milenio por segundo. Nos hacemos con una de ellas (por las buenas), y nos vamos a ver como se originó el Sistema Solar. 4500 millones de años son 45 mil siglos, por lo que la nueva máquina llega allí en “solo” 52 días. Envalentonados, decidimos asistir al nacimiento de nuestra galaxia, que tuvo lugar hace unos 14 mil millones de años. Aún viajando en el tiempo a razón de mil años por segundo, demoramos 162 días en llegar allí. Puede parece un viaje agotador, pero no es nada comparado con los 162 mil años que nos hubiese llevado realizar el mismo viaje con nuestra máquina del tiempo original. Como puedes ver, si alguna vez construimos una máquina del tiempo, necesitamos que sea realmente rápida para que nos sirva de algo. Caso contrario, solo podremos visitar épocas muy cercanas a la nuestra.


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sábado, 19 de febrero de 2011

Alergia o suciedad?

Alguno de ustedes sufre de alergias?
Yo sí.
Determinadas épocas del año, algunas flores, picaduras...
Nada muy grave, por suerte.
Pero para algunos, el mundo exterior es una amenaza constante, y no por la delincuencia, o el tráfico, sino, simplemente, por estar en él.
Comparto con ustedes este interesante artículo de la revista BBC Focus.

Es mejor ser más sucios

¿Es la obsesión del mundo moderno con la higiene responsable de la epidemia global de alergias?
El periodista Dan Cossins investigó, para la revista de la BBC Focus, hasta qué punto los hábitos de limpieza están confundiendo al sistema inmunológico y lo están desarmando.
Una epidemia se está extendiendo por el mundo occidental: Los síntomas varían: estornudos, hinchazón de los ojos, problemas para respirar y erupciones cutáneas.
Las personas que viven en las ciudades son más propensas a padecer alergias.
La enfermedad con frecuencia causa debilitamiento y puede llegar a ser fatal. Pero las causas parecen ser elementos inofensivos como el polen y el maní.
No se trata de un escenario ficticio. Está pasando aquí y ahora. El incremento inexorable de las alergias es real y se están convirtiendo en una amenaza seria para la salud de las futuras generaciones.
Hace un siglo esos problemas no existían. Ahora, en algunas partes del mundo, las alergias afectan a un tercio de los adultos y a casi la mitad de los niños.
De acuerdo con estudios científicos, las alergias se están volviendo cada vez más severas. Si su propagación continúa a este ritmo, podría convertirse en uno de los principales desafíos médicos del próximo siglo.
La pregunta clave es: ¿por qué se están alterando tanto nuestros cuerpos?
La culpa, se sospecha desde hace varios años, parece ser de la obsesión por la higiene.
Obsesionados
Expertos en inmunología revelan que precisamente el cada vez más reducido contacto con bacterias y parásitos está afectando la capacidad del sistema inmunológico de autorregularse.
Expertos aseguran que muchas personas en Occidente se han vuelto menos resistentes a factores alérgicos.
Las respuestas inmunes que se desarrollaron ante la presencia de ciertos microbios se han desquiciado por su ausencia. Como resultado, las defensas del cuerpo se han vuelto peligrosamente hipersensibles a elementos como el polvo, las mascotas y la comida.
Y no se trata sólo de alergias. "La misma disfunción es también responsable de otras enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico, incluyendo tres formas de diabetes tipo 1, enfermedades inflamatorias del intestino y la esclerosis múltiple", señala Guy Delespesse, director del laboratorio para la investigación de las alergias de la Universidad de Montreal. "Eso es un gran problema", indica el experto.
¿Demasiado limpios?
La incidencia de esas enfermedades ha aumentado exponencialmente. En 1980, sólo 10% de la población occidental sufría de alergias.
Hoy, la proporción supera 30% y, de acuerdo con predicciones de la Red Global de Alergía y Asma (Global Allergy and Asthma Network), en 2015, la mitad de la población mundial padecerá de alergias.
Un grupo de expertos señaló recientemente al periódico The Times que estamos "en medio de una epidemia de alergia".
¿A quién hay que culpar?
Las alergias tienen un fuerte componente hereditario, pero su rápido aumento y su peculiar propagación sugieren que hay factores ambientales que están interviniendo.
Mientras que en los países en vías de desarrollo las alergias son poco comunes, en Occidente son más frecuentes. En las naciones ricas, las alergias son mucho más comunes en ciudades que en áreas rurales.
"Toda la evidencia epidemiológica señala que la rápida modificación del ambiente en los países industrializados tiene una cuota de responsabilidad en el dramático incremento de las alergias", afirma Delespesse.
Pero, la pregunta es ¿cómo?
Sistemas inactivos
Se han dado muchas explicaciones, desde una creciente exposición a elementos desencadenantes de alergias que se pueden encontrar en las alfombras de las casas y en las ciudades contaminadas hasta cambios en la alimentación, la obesidad y variaciones en los patrones de lactancia.
Ahora, muchos son alérgicos a alimentos inofensivos.
La teoría a la que ha ganado mayor credibilidad es a la "hipótesis de la higiene", que data de 1989.
Tras observar que las alergias eran menos frecuentes entre las personas que tuvieron enfermedades graves durante su infancia, el epidemiólogo David Strachan, del Hospital Universitario San Jorge (St George’s Hospital Medical School) de Londres, argumentó que los sistemas inmunológicos modernos no están preparados debido a la reducción de infecciones graves en la infancia.
El fundamento teórico es que si una persona no sufrió de infecciones serias durante la infancia, carece de suficientes células Th1, un tipo de células del sistema inmunológico que atacan las infecciones, es decir, que protegen al organismo.
La escasez de esas células afecta el balance requerido en nuestro cuerpo y provoca que se reproduzcan sin control otras células llamadas Th2.
Los científicos tratan de esclarecer cómo los cambios en el ambiente afectan nuestra reacción al entorno.
En otras palabras, gracias al estilo de vida antiséptico, el sistema inmunológico se vuelve ocioso, no madura apropiadamente y ataca moléculas extrañas inofensivas, creando toda clase de reacciones autodestructivas.
En 1995, el descubrimiento de las células regulatorias T -un tipo de células que se especializan en frenar las células que atacan las infecciones- revolucionó la forma en que entendemos las defensas del cuerpo.
"El sistema inmunológico se mantiene constantemente frenado por la células regulatorias T, que asumen el control (del sistema)", explica el doctor Graham Rook, profesor de Microbiología Médica del Colegio Universitario de Londres (University College).
"Lo que realmente está pasando con las alergias es que se trata de un problema de inmunoregulación", señala el experto.
"Viejos amigos"
Varios estudios han demostrado que es, de hecho, la exposición a microorganismos inofensivos (o "viejos amigos", como los llama Rook), y no las enfermedades, lo que determina cuán preparado está nuestro sistema inmunológico para regular su altamente agresiva naturaleza.
El exceso de limpieza puede afectar la eficiencia del sistema inmunológico.
Rook ha demostrado con sus pruebas de laboratorio que ratones con alergias respiratorias se recuperan mejor cuando son tratados con Mycobacterium vaccae), una bacteria inofensiva que se encuentra en el lodo.
Esos estudios también sugieren que el cambio hacia un estilo de vida antibacterial podría haber causado la interrupción en el desarrollo inmunológico, aislando al cuerpo de esos microbios "amistosos".
"Los microorganismos con los que evolucionamos, mucho tiempo antes de que comenzáramos con este moderno estilo de vida, se convirtieron en una parte crucial de nuestra fisiología", señala Rook.
"En este estado de 'dependencia evolutiva', los microbios asumieron el rol de conectar las vías regulatorias que permiten que nuestro sistema inmunológico funcione como debiera. Sin el contacto con esos microbios, nuestro sistema inmunológico ataca moléculas inocuas".
Rook llama esta nueva hipótesis "mecanismo de los viejos amigos", otros la denominan "teoría de la exposición microbiana".
Independientemente de su nombre, el paso siguiente es identificar cuáles microbios son los responsables de "educar" al sistema inmunológico.
Para ese fin, los inmunólogos se están enfocando en microbios con los que las personas tenían contacto diariamente, cuando bebíamos de los arroyos y trabajábamos la tierra en medio de los animales.
Después de todo, fue en ese ambiente en el que nuestros mecanismos de defensa evolucionaron.
Secretos microbianos
Una serie de estudios llevados a cabo por la doctora Erika von Mutius, directora del departamento del Asma y la Alergia de la Universidad de Munich, demostró que un grupo de niños que creció en granjas tuvo muchas menos probabilidades de desarrollar alergias que otro grupo de niños que creció en áreas urbanas.
Estudios demuestran que las alergias podrían multiplicarse en los próximos años.
"Los estudios llevados a cabo en las granjas muestran que debe haber una combinación de factores, algunos probablemente microbianos –como las heces de animales, el polvo de la hierba o la leche sin pasteurizar- que nos protegen contra los problemas de regulación inmunológica", dice Rook.  "Pero es muy difícil aislar los que hacen la contribución más efectiva".
Entre tanto, el doctor Bengt Bjorksten, profesor de Pediatría y Prevención de Alergia del Instituto Karolinska de Estocolmo, se está concentrando en analizar la superficie del intestino, donde se acumula una sorprendente diversidad de vida microbiana.
Bjorksten comparó los microbios intestinales de bebés de Suecia, donde las tasas de alergia son altas, y los de bebés de Estonia, donde las condiciones sanitarias no son tan estrictas como en la vecina Suecia, y donde las tasas de alergia son más bajas.
El experto reveló interesantes cambios en la ecología intestinal.
A diferencia de los bebés suecos, los bebés de Estonia fueron colonizados con mayor rapidez por una amplia gama de microbios. Lo que sugiere que la diversidad microbiana es un factor clave en el proceso de generar resistencia a las alergias.
Elixir elusivo
Muchos científicos están convencidos de que se pueden desarrollar tratamientos efectivos.
Varios estudios han tenido como foco a niños en áreas rurales y a niños en las urbes.
Expertos en inmunobiología en el Reino Unido y en Estados Unidos están explorando el efecto de los helmintos -también conocidos como anquilostomas parasitarios- en las respuestas alérgicas de personas.
Los ensayos clínicos están arrojando resultados prometedores.
Por otro lado, un estudio alemán expuso a ratones a microbios de corral. Cuando esos animales tuvieron sus crías, la descendencia desarrolló resistencia a las alergias.
Ese estudio indica que exponer a mujeres embarazadas a ese tipo de microbios podría proteger a sus hijos de futuras alergias.
Alergólogos como Guy Delespesse recomiendan probióticos, como los yogures, como una manera de introducir bacterias beneficiosas en el cuerpo.
Y la mayoría coincide en que la higiene no tiene que ser absoluta.
"No estamos diciendo que la abandonen por completo", explica Rook, "pero la atención obsesiva a hábitos equivocados de higiene deberían ser frenados. Si un niño llega a casa con las manos untadas de barro, es muy poco probable que eso cause algún daño. De hecho, hasta podría ser bueno".
Los expertos son optimistas sobre el descubrimiento del elixir inmunológico que se esconde en granjas y en el intestino de las personas en los países en vías de desarrollo.
El optimismo radica en la posibilidad de encontrar formas de entrenar a los soldados del cuerpo en el complejo arte de la guerra inmunológica.
"Será complicado aislar las moléculas activas y transformarlas en tratamientos", dice Rook. "Pero, yo creo que estamos en el camino correcto. Hay esperanzas para las futuras generaciones


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viernes, 11 de febrero de 2011

El libro que nadie puede leer

Que amo los libros no es ningún secreto.
Que los hay de todo, y para todos los gustos, tampoco.
Lo que sí hay de secreto, es quién, cuándo, en qué idioma, y con qué objetivo escribió este libro del que trata el artículo de BBC Mundo que comparto hoy.
Y por supuesto, es un secreto (aún) lo que dice.
Quién sabe si no es algún concienzudo estudio de botánica y de la raza humana escrito por algún visitante de otros mundos que, un poco distraído, lo olvidó en el camino, como quien se deja la novela de las vacaciones en el cajón de la mesita de noche del hotel...
El manuscrito Voynich es considerado el libro más misterioso del mundo.
Investigadores de la Universidad de Arizona (UA) en Estados Unidos lograron resolver uno de las interrogantes del manuscrito Voynich, considerado el libro más misterioso del mundo, cuyo autor y contenido son desconocidos.
A través de la técnica de radio carbono, un equipo del departamento de física de la UA encabezado por Greg Hodgins, determinó que los pergaminos del manuscrito datan de comienzos del siglo XV, cien años antes de lo que los expertos habían estimado.
El Voynich es un fascinante libro repleto de dibujos y escritos que nadie ha podido descifrar hasta ahora. El misterio que rodea su origen y contenido hace ver a "El código de Da Vinci" como algo ordinario.

Aún investigan su contenido
El manuscrito fue descubierto en 1912 en la Villa Mondragone, cerca de Roma, Italia, por el comerciante de libros antiguos Wilfrid Voynich, cuando estaba seleccionando de un baúl unos libros que habían sido puestos a la venta por los jesuitas.
A primera vista parecía como una obra en pergamino, con texto escrito e ilustraciones no muy distintos de los incunables en un anticuario.
Sin embargo, tras una mirada más detallada, el tomo reveló ser como nada antes visto.
Extraños caracteres

Los estudios sugieren que el manuscrito data de comienzos del siglo XV.
El manuscrito Voynich está escrito con caracteres extraños -algunos parecidos al latín y otros de un lenguaje desconocido-, aparentemente ordenados en palabras y oraciones, con la excepción que no se parecen a nada escrito o leído por seres humanos.
En varias páginas el texto se entrelaza con complejos dibujos de plantas, diagramas astronómicos y figuras humanas, algunas bañándose en lo que podría ser una fuente de la juventud.
Voynich se dedicó el resto de su vida a revelar los misterios del origen del libro y a descifrar su significado. Murió 18 años más tarde, sin haber podido arrancarle siquiera uno de sus secretos.
El libro pasó a ser propiedad de la Biblioteca Beinecke de Libros y Manuscritos Raros de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.
Carbono-14
En 2009, Greg Hodgins viajó a las bóvedas de la biblioteca para tomar muestras de los pergaminos que pudieran servir para datar el documento mediante el método de radio carbono.
Todos los seres vivientes, plantas y animales, tienen en sus tejidos diminutas cantidades de un isótopo de carbono conocido como carbono-14. Una vez la planta o animal muere, el contenido de carbono-14 va disminuyéndose a un ritmo predecible, de manera que puede utilizarse para calcular en tiempo que ha pasado desde la muerte del ser.
Lo que es cierto para plantas y animales también resulta ser cierto para los productos provenientes de estos. Como los pergaminos del manuscrito Voynich fueron hechos de piel animal, también pueden datarse vía el carbono-14.
Hogdins cortó delicadamente con un escalpelo muestras de cuatro páginas que medían 1 x 6 milímetros para llevarlas de regreso a los laboratorios en Arizona.
Tenía que asegurarse de que las muestras no fueran de los márgenes donde se acumula la grasa de los dedos al pasar las páginas, ni que estuvieran cerca del lomo del libro donde pueden estar contaminadas por el pegante.
"Los métodos modernos para datar materiales son tan sensibles que los rastros de la contaminación moderna pueden dañarlo todo", explicó el investigador.
Tintas y pinturas
Después de un complejo proceso de preparación y análisis que involucró arqueólogos, bioquímicos, químicos, físicos, ingenieros y estadísticos, el equipo pudo determinar que el manuscrito era 100 años más viejo de lo estimado anteriormente, cambiando algunas hipótesis que existían sobre su origen e historia.
En otros laboratorios se analizaron las tintas y las pinturas que se utilizaron para escribir el texto y dibujar las imágenes.

El libro pertenece a la Biblioteca Beinecke de Libros y Manuscritos Raros de la Universidad de Yale.
Aunque éstas no pueden ser sometidas a pruebas de carbono-14 para establecer su edad, sí son consistentes con los pigmentos que se utilizaban durante el Renacimiento.
Aunque Greg Hodgins resalta que su conocimiento se limita a datar el libro, reconoce que está tan fascinado como el resto de los expertos que han tratado de resolver su misterio.
"El texto tiene características muy extrañas, como el uso repetido de una palabra el cambio de un carácter por otro en una secuencia. Estas extrañezas lo hacen muy difícil de entender", señala.
Hodgins dice que el secreto está asociado con la alquimia, de manera que sería consistente con esa tradición si el contenido del libro estuviera en código.
En cuanto a los dibujos e imágenes, es imposible decir si son botánicas, organismos marinos o astrólógicos.
"Encuentro que este manuscrito es una ventana fascinante hacia una mente muy interesante. Es un gran rompecabezas que nadie ha podido armar y, ¿quién no ama un rompecabezas?, concluyó.


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domingo, 9 de enero de 2011

Por qué ellos son genios y nosotros no?

Cada uno de nosotros tiene alguna habilidad que lo distingue de los demás, al menos un poco. Hay quien tiene un mejor manejo del lenguaje, pero es incapaz de realizar operaciones matemáticas, o quien posee un talento especial para combinar los colores pero no logra aprender a manejar el microondas... en fin, ejemplos hay cientos. Pero también hay gente que lo hace todo bien, que todo lo entiende, que encuentra soluciones creativas, que inventa cosas, que aprende rápido, que es brillante en TODO. Son los genios. Durante años se ha tratado de investigar sobre las diferencias que hay en el cerebro de la gente digamos "normal", y los genios. En el último tiempo, algunas cuestiones parecen haber comenzado a develarse. El siguiente artículo, aunque breve, explicaría algunas de esas diferencias. Fue publicado por BBC Mundo.

Qué hay en el cerebro de un genio?
¿Por qué entienden tan claramente lo que nosotros ni remotamente podemos ver?
¿Cómo pueden hacer interpretaciones de temas tan complicados en cuestión de segundos?
¿Por qué ellos son genios y nosotros no?
La revista BBC Focus investigó el tema:
Corteza
Normal: En las diversas regiones del cerebro de una persona promedio se establece la misma proporción (50:50) de conexiones largas y cortas, con muy ligeras variaciones entre un individuo y otro.
Genio: El cerebro de un genio está profundamente predispuesto a tener conexiones largas o cortas.
Las conexiones cortas indican que hay un talento especial hacia un interés determinado, mientras que las conexiones largas sugieren que existen aptitudes en muchas áreas de interés y que hay la habilidad para ver los problemas desde nuevas perspectivas.
Corteza frontal
Normal: La corteza frontal, que está vinculada con los pensamientos abstractos, está hecha de columnas miniatura.
Son unidades del tejido cerebral que generalmente cuentan con entre 80 y 120 neurones.
Genio: Los cerebros de los genios tienen una concentración más densa de minicolumnas que los cerebros del resto de la población. Es como si ellos simplemente asimilaran más información.
Estas pequeñísimas columnas son algunas veces descritas como los microprocesadores del cerebro. Es la fuente que alimenta el proceso de pensar del cerebro.
Receptores de dopamina
Normal: El tálamo, que es el centro de retransmisión de información del cerebro, funciona como un filtro.
La información o los estímulos que provienen de las diversas partes sensoriales del cerebro deben pasar previamente por el tálamo, donde, una vez procesados, se envían a la corteza cerebral.
Parte de este procesamiento es parcialmente regulado por los receptores de dopamina.
Genio: Investigaciones científicas muestran que los genios tienen menos receptores de dopamina en el tálamo. La dopamina inhibe las señales neuronales, anula la información que considera carente de valor.
La escasez de esos receptores en los genios podría explicar por qué los genios pueden considerar soluciones inusuales a un problema que los cerebros normales pasan por alto o ignoran.
Lóbulo parietal
Normal: Esta es la parte del cerebro que se activa cuando se trata de resolver un problema matemático.
Cualquier sección del cerebro que es usada con frecuencia aumenta su tamaño, pues al hacerlo se fortalecen sus conexiones más vitales.
Genio: El cerebro de Albert Einsten era más pequeño de lo normal, pero su lóbulo parietal de procesamiento de matemáticas se amplió.
Desarrollar, en el transcurso de la vida, una habilidad que está relacionada con un área del cerebro pareciera producir un agrandamiento y un fortalecimiento de la misma.

Quién sabe, quizás algún día aprendamos cómo desarrollar al máximo la capacidad de nuestro cerebro...


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