miércoles, 10 de marzo de 2010

LA GRAN TORMENTA SOLAR DEL 2012

Es bien sabido que nuestro Astro Rey ha sido adorado desde el principio de los tiempos, y convertido en dios por la mayoría de las civilizaciones de la antigüedad. Cavernícolas, Egipcios, Incas, todos lo amaron y le temieron, todos le ofrendaron lo mejor que tenían para mostrarle sus respetos. Quizás el hombre moderno, que tantos conocimientos científicos ha alcanzado, deberá también tenerlo en cuenta en los años que se avecinan.
El siguiente artículo fue publicado a fines de febrero de este año en le diario ABC de Madrid, y escrito por José Manuel Nieves. Lo recojo para La Guarida porque no he escuchado mayores repercusiones, a pesar de tratarse de un tema más que interesante... y un poco alarmante. Tal vez deberíamos tenerlo en cuenta, tanto nosotros, la gente común, como los gobiernos, para preparar de una buena vez el uso de energías alternativas de modo masivo. No sólo ayudaríamos a la disminución de la contaminación, sino que también, de cumplirse estos pronósticos de los científicos, podríamos capear este "temporal de sol" que al parecer está a la vuelta de la esquina...

El escenario podría ser cualquier gran ciudad de Estados Unidos, China o Europa. La hora, por ejemplo, poco después del anochecer de cualquier día entre mayo y septiembre de 2012. El cielo, de repente, aparece adornado con un gran manto de luces brillantes que oscilan como banderas al viento. Da igual que no estemos cerca del Polo Norte, donde las auroras suelen ser comunes. Podría tratarse perfectamente de Nueva York, Madrid o Pekín. Pasados unos segundos, las bombillas empiezan a parpadear, como si estuvieran a punto de fallar. Después, por un breve instante, brillan con una intensidad inusitada... y se apagan para siempre. En menos de un minuto y medio, toda la ciudad, todo el país, todo el continente, está completamente a oscuras y sin energía eléctrica. Un año después, la situación no ha cambiado. Sigue sin haber suministro y los muertos en las grandes ciudades se cuentan por millones. En todo el planeta está sucediendo lo mismo. ¿El causante del desastre? Una única y gran tormenta espacial, generada a más de 150 millones de kilómetros de distancia, en la superficie del Sol.
Y no es que de repente hayamos decidido alinearnos entre las filas de los catastrofistas que predican el fin del mundo precisamente para 2012. Pero lo descrito arriba es exactamente lo que pasaría si el actual ciclo solar (que acaba de empezar después de más de un año de completa inactividad) fuera sólo la mitad de violento de lo que se espera. Así lo dice, sin tapujos, un informe extraordinario financiado por la NASA y publicado hace menos de un año por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (NAS). Y resulta que, según el citado informe, son precisamente las sociedades occidentales las que, durante las últimas décadas, han sembrado sin quererlo la semilla de su propia destrucción.
Un posible desastre
Se trata de nuestra actual forma de vida, dependiente en todo y para todo de una tecnología cada vez más sofisticada. Una tecnología que, irónicamente, resulta muy vulnerable a un peligro extraordinario: los enormes chorros de plasma procedentes del Sol. Un plasma capaz de freír en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende), con consecuencias realmente catastróficas. «Nos estamos acercando cada vez más hasta el borde de un posible desastre», asegura Daniel Baker, un experto en clima espacial de la Universidad de Colorado en Boulder y jefe del comité de la NAS que ha elaborado el informe.
Según Baker, es difícil concebir que el Sol pueda enviar hasta la Tierra la energía necesaria para provocar este desastre. Difícil, pero no imposible. La superficie misma de nuestra estrella es una gran masa de plasma en movimiento, cargada con partículas de alta energía. Algunas de estas partículas escapan de la ardiente superficie para viajar a través del espacio en forma de viento solar. Y de vez en cuando ese mismo viento se encarga de impulsar enormes globos de miles de millones de toneladas de plasma ardiente, enormes bolas de fuego que conocemos por el nombre de eyecciones de masa coronal. Si una de ellas alcanzara el campo magnético de la Tierra, las consecuencias serían catastróficas.
Nuestras redes eléctricas no están diseñadas para resistir esta clase de súbitas embestidas energéticas. Y que a nadie le quepa duda de que esas embestidas se producen con cierta regularidad. Desde que somos capaces de realizar medidas, la peor tormenta solar de todos los tiempos se produjo el 2 de septiembre de 1859. Conocida como «El evento Carrington», por el astrónomo británico que lo midió, causó el colapso de las mayores redes mundiales de telégrafos (imagen bajo estas líneas)
En aquella época, la energía eléctrica apenas si empezaba a utilizarse, por lo que los efectos de la tormenta casi no afectaron a la vida de los ciudadanos. Pero resultan inimaginables los daños que podrían producirse en nuestra forma de vida si un hecho así sucediera en la actualidad. De hecho, y según el análisis de la NAS, millones de personas en todo el mundo no lograrían sobrevivir.
El informe subraya la existencia de dos grandes problemas de fondo: El primero es que las modernas redes eléctricas, diseñadas para operar a voltajes muy altos sobre áreas geográficas muy extensas, resultan especialmente vulnerables a esta clase de tormentas procedentes del Sol. El segundo problema es la interdependencia de estas centrales con los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones... Muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica.
Ni agua ni transporte. Irónicamente, y justo al revés de lo que sucede con la mayor parte de los desastres naturales, éste afectaría mucho más a las sociedades más ricas y tecnológicas, y mucho menos a las que se encuentran en vías de desarrollo. Según el informe de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, una tormenta solar parecida a la de 1859 dejaría fuera de combate, sólo en Estados Unidos, a cerca de 300 de los mayores transformadores eléctricos del país en un periodo de tiempo de apenas 90 segundos. Lo cual supondría dejar de golpe sin energía a más de 130 millones de ciudadanos norteamericanos.
Lo primero que escasearía sería el agua potable. Las personas que vivieran en un apartamento alto serían las primeras en quedarse sin agua, ya que no funcionarían las bombas encargadas de impulsarla a los pisos superiores de los edificios. Todos los demás tardarían un día en quedarse sin agua, ya que sin electricidad, una vez se consumiera la de las tuberías, sería imposible bombearla desde pantanos y depósitos. También dejaría de haber transporte eléctrico. Ni trenes, ni metro, lo que dejaría inmovilizadas a millones de personas, y estrangularía una de las principales vías de suministro de alimentos y mercancías a las grandes ciudades.
Los grandes hospitales, con sus generadores, podrían seguir dando servicio durante cerca de 72 horas. Después de eso, adiós a la medicina moderna. Y la situación, además, no mejoraría durante meses, quizás años enteros, ya que los transformadores quemados no pueden ser reparados, sólo sustituidos por otros nuevos. Y el número de transformadores de reserva es muy limitado, así como los equipos especializados que se encargan de instalarlos, una tarea que lleva cerca de una semana de trabajo intensivo. Una vez agotados, habría que fabricar todos los demás, y el actual proceso de fabricación de un transformador eléctrico dura casi un año completo...
El informe calcula que lo mismo sucedería con los oleoductos de gas natural y combustible, que necesitan energía eléctrica para funcionar. Y en cuanto a las centrales de carbón, quemarían sus reservas de combustible en menos de treinta días. Unas reservas que, al estar paralizado el transporte por la falta de combustible, no podrían ser sustituidas. Y tampoco las centrales nucleares serían una solución, ya que están programadas para desconectarse automáticamente en cuanto se produzca una avería importante el las redes eléctricas y no volver a funcionar hasta que la electricidad se restablezca.
Sin calefacción ni refrigeración, la gente empezaría a morir en cuestión de días. Entre las primeras víctimas, todas aquellas personas cuya vida dependa de un tratamiento médico o del suministro regular de sustancias como la insulina. «Si un evento Carrington sucediera ahora mismo -asegura Paul Kintner, un físico del plasma de la Universidad de Cornell, de Nueva York- sus efectos serían diez veces peores que los del huracán Katrina». En realidad, sin embargo, la estimación de este físico se queda muy corta. El informe de la NAS cifra los costes de un evento Carrington en dos billones de dólares sólo durante el primer año (el impacto del Katrina se estimó entre 81 y 125 mil millones de dólares), y considera que el periodo de recuperación oscilaría entre los cuatro y los diez años.
Por supuesto, el informe no se limita a describir escenarios de pesadilla sólo en los Estados Unidos. Tampoco Europa, o China, se librarían de las desastrosas consecuencias de una tormenta geomagnética de gran intensidad.
Tomar precauciones.
La buena noticia, reza el informe, es que si se dispusiera del tiempo suficiente, las compañías eléctricas podrían tomar precauciones, como ajustar voltajes y cargas en las redes, o restringir las transferencias de energía para evitar fallos en cascada. Pero, ¿Tenemos un sistema de alertas que nos avise a tiempo? Los expertos de la NAS opinan que no. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer). La nave, lanzada en 1997, sigue una órbita solar que la mantiene siempre entre el Sol y la Tierra. Lo que significa que puede enviar (y envía) continuamente datos sobre la dirección y la velocidad de los vientos solares y otras emisiones de partículas cargadas que tengan como objetivo nuestro planeta. ACE, pues, podría avisarnos de la inminente llegada de un chorro de plasma como el de 1859 con un adelanto de entre 15 y 45 minutos. Y en teoría, 15 minutos es el tiempo que necesita una compañía eléctrica para prepararse ante una situación de emergencia. Sin embargo, el estudio de los datos obtenidos durante el evento Carrington muestran que la eyección de masa coronal de 1859 tardó bastante menos de 15 minutos en recorrer la distancia que hay desde el ACE hasta la Tierra. Por no contar, además, que ACE tiene ya once años y que sigue trabajando a pesar de haber superado el periodo de actividad para el que había sido diseñado. Algo que se nota en el funcionamiento, a veces defectuoso, de algunos de sus sensores, que se saturarían sin remedio ante un evento de esas proporciones. Y lo peor es que no existen planes para reemplazarlo.
Para Daniel Baker, que formó parte de una comisión que hace ya tres años alertó de los problemas de este satélite, «no tener una estrategia para sustituirlo cuando deje de funcionar es una completa locura». De hecho, otros satélites de observación solar, como SOHO, no pueden proporcionarnos alertas tan inmediatas ni tan fiables como las de ACE. Para Baker y los demás investigadores que han elaborado el informe, el mundo probablemente no hará nada para prevenirnos de los efectos de una tormenta solar devastadora hasta que ésta, efectivamente, suceda.
Algo que, según el informe, podría ocurrir mucho antes de lo que nadie imagina. La «tormenta solar perfecta», de hecho, podría tener lugar durante la primavera o el otoño de un año con alta actividad solar (como lo será 2012). Y es precisamente en esos periodos, cerca de los equinoccios, cuando serían más dañinas para nosotros, ya que es entonces cuando la orientación del campo magnético terrestre (el escudo que nos protege de los vientos solares), es más vulnerable a los bombardeos de plasma solar.

lunes, 8 de marzo de 2010

A TODAS

"SIN MUJER, NO HAY ENGENDRAR, NI SABER..." (Antonio Machado)

Simplemente un abrazo a todas las mujeres de mi vida, y a aquéllas que no conozco, un saludo fraterno.

martes, 2 de marzo de 2010

EL TERREMOTO Y EL EJE

El planeta está pasando por una etapa de cambios. Para él (para el planeta) posiblemente son normales, de rutina, insignificancias de su fisiología. Imaginemos que es un adolescente que crece, que a veces estornuda, que parpadea, que se rasca, que se estremece. Cosas normales. Pero a nivel microscópico, un simple golpecito en la rodilla, por ejemplo, ocasiona que miles de vasos sanguíneos se rompan y provoquen un leve moretón. Si imaginamos que los seres humanos somos habitantes microscópicos que vivimos sobre el cuerpo de este adolescente, cualquier cosa que le suceda altera nuestra existencia, aunque no cambie significativamente en nada la vida de este chico, verdad? Bien, debemos entender de una vez, que a pesar de nuestra soberbia, nuestras ínfulas de grandeza, somos verdaderamente minúsculos, insignificantes para el infinito Universo. Así que lo mejor es aceptar que los cambios suceden, que la Tierra es un ser vivo en constante cambio, y que lo mejor que podemos hacer es tratar de entenderla y vivir en armonía con ella, cuidándola, pero sabiendo que habrá siempre lo que para nosostros son desastres, pero para ella sólo son sucesos de su evolución. Esto no quiere decir que no lamentemos las muertes o los destrozos, por supuesto, pero sí que debemos entenderlos como lo que son, consecuencias pequeñas de ajustes de un Universo enorme.

El terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter ocurrido el sábado en Chile, que ha dejado al menos 700 muertos, redujo muy levemente la duración del día y desplazó el eje de la Tierra en ocho centímetros, según los datos de la agencia espacial estadounidense (NASA).
En un artículo publicado en la revista 'Business Week', el geofísico de laboratorio de la NASA en Pasadena, California, Richard Gross, indicó que los terremotos pueden desplazar hasta cientos de kilómetros de rocas en espacios muy reducidos, lo cual modifica la distribución de la masa en el planeta y afecta a la rotación de la Tierra.
Este pequeño cambio queda englobado "en cambios más grandes debido a otras causas, como la masa atmosférica que se mueve sobre la Tierra", indicó el decano de Geofísica de la Universidad Nacional Central de Taiwan, Benjamin Fong Chao.
A partir de cálculos elaborados mediante métodos informatizados, la NASA ha constatado que, a causa del terremoto de Chile, el eje de la Tierra se ha movido ocho centímetros y que "la duración del día se debe haber acortado 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo)".
No es la primera vez que se detectan cambios similares tras un terremoto. El día se redujo en 6,8 microsegundos a finales de 2004 a causa del seísmo de 9,1 grados registrado cerca de Sumatra, que provocó el mayor 'tsunami' de la historia.
El efecto del patinador sobre hielo
David Kerridge, al mando del equipo de Investigación Geológica de Reino Unido en Edimburgoe British Geological Survey in Edinburgh, lo explica así: "Cuando una patinador sube sus brazos cuando está dando vueltas consigue ir a más y más velocidad. Es la misma idea: la tierra está girando y si cambia la distribución de la masa, el tiempo de rotación cambia".
Según el profesor de la Universidad de Liverpool Andreas Rietbrock, que lleva tiempo estudiando la zona donde se produjo el terremoto de Chile, la Isla de Santa María, cerca de Concepción (la segunda ciudad más grande del país y una de las más dañadas por el sismo) podría haberse elevado unos dos metros como consecuencia del temblor.
También podría ocurrir lo contrario. Según recoge la CNN, en base a estimaciones científicas, si la presa de Tres Gargantas de China se llenase, sumando 40 kilómetros cúbicos de agua, produciría, debido a su peso, un incremento en la duración del día de 0.06 microsegundos.

jueves, 18 de febrero de 2010

Belleza en el cielo de Maracaibo

Como tengo una querida amiga maracucha, este artículo me llamó la atención, y seguramente ella ha visto más de una vez el espectáculo que aquí se describe. Para los demás mortales, que no tuvimos aún esa suerte, la foto ilustra apenas esa maravilla, pero al menos nos entera un poco de qué se trata.

RAYOS Y CENTELLAS
(Linda Kulman, para National Geographic)
No sólo es posible que un rayo caiga dos veces en el mismo lugar: en el lago Maracaibo, en la desembocadura del río Catatumbo al noroeste de Venezuela, relampaguea casi continuamente cerca de 200 noches (y días) del año. Los antiguos yukpa creían que las ráfagas de luz azul, rosa y blanca, conocidas como rayos de Catatumbo, eran detonadas cuando las luciérnagas se encontraban con espíritus ancestrales. Por siglos, los marineros navegaron guiándose por las brillantes descargas, visibles hasta 160 kilómetros mar adentro. El fenómeno es “hermoso, como fuegos artificiales a la mitad de la noche”, dice Ángel G. Muñoz, científico de la Universidad de Zulia, en Maracaibo.
Se cree que el metano, gas no tóxico que asciende desde pantanos y depósitos de petróleo de los alrededores, juega un papel clave en el proceso. Por motivos aún no esclarecidos, las tormentas se han vuelto más intensas desde hace una década. Los relámpagos destellan principalmente dentro de las nubes, pero ahora se han vuelto más comunes los rayos que pegan en la tierra, los cuales pueden ocasionar daños.

NACIMIENTO DE UN RELÁMPAGO

1 Vientos cálidos y húmedos del Caribe se encuentran con aire frío de los Andes en un remolino que gira en sentido contrario a las manecillas del reloj y que puede crear tormentas.

2 El metano asciende desde depósitos de petróleo en el lago y desde materia de pantano en descomposición. El viento lo acarrea hasta las nubes.

3 Las corrientes de aire en el interior de las nubes distribuyen el metano de manera bastante uniforme, aunque el gas se concentra en determinadas zonas.

4 En condiciones normales, el aire dentro de una nube tiene propiedades aislantes que disminuyen la actividad eléctrica. El metano debilita el aislamiento y se generan relámpagos.

sábado, 13 de febrero de 2010

Organismos sintéticos inmortales?

(Por Ariel Palazzesi para NeoTeo)
DARPA, la agencia del Pentágono a la que con frecuencia se la apoda “el brazo loco de la ciencia”, ha encarado un proyecto que podría culminar con la creación de "organismos sintéticos inmortales". La agencia busca reescribir las leyes de evolución en beneficio de las fuerzas militares, creando organismos capaces de vivir para siempre. Los investigadores a cargo dicen que estos seres eventualmente podrían ser eliminados simplemente accionando un interruptor molecular, pero ¿podemos sentirnos seguros con organismos así dando vueltas por el mundo?
La Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA, o Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa) siempre se ha caracterizado por encarar los proyectos más extraños que puedan concebirse. Aunque muchos de sus proyectos pueden eventualmente convertirse en un avance para la humanidad, lo cierto es que esta agencia dependiente del Pentágono que cuenta con un presupuesto de miedo intenta crear artefactos o armas que proporcionen al ejercito norteamericano alguna ventaja en el campo de batalla. El ultimo proyecto del que se tiene noticia ha sido dotado con 6 millones dólares y busca crear un biodiseño que sea capaz de eliminar "la aleatoriedad de avance evolutivo natural." El plan es relativamente simple de explicar, pero seguramente muy difícil de lograr: se trata de emplear la biotecnología para crear criaturas modificadas genéticamente que posean células “reforzadas” capaces de vivir indefinidamente. Estos verdaderos monstruos monstruos de laboratorio podrían aparecer naturalmente sobre la Tierra como resultado de millones de años de evolución, pero -lógicamente- DARPA no quiere esperar tanto tiempo.
Hay que ser cuidadoso con lo que se inventa...
Los científicos han logrado algunos avances que podrían realmente llevar a la creación de una criatura así. O al menos, de células que sean capaces de vivir prácticamente para siempre. Sinceramente, es muy dificil lograr un organismo superior complejo -como un insecto o un mamífero- que sea inmortal, pero es posible que puedan conseguir “algo” compuesto por un puñado de células que no muera nunca. Por supuesto, la sola idea de que algo así este dando vueltas por ahí basta para intranquilizar hasta el más confiado, por lo que en DARPA han pensado en poner algún tipo de límite a su creación. En efecto, para evitar que el experimento termine mas o menos como el del doctor Frankenstein y tengamos que salir a cazar bichos inmortales por ahí, piensan dotar a sus creaciones de una “fecha de caducidad” o “mecanismo de autodestrucción” que en determinadas circunstancias puedan matar al monstruo. Además, cada uno tendría una especie de “numero de serie único” a nivel de su ADN, que serviría para identificarlo, mas o menos de la misma manera que el numero de serie grabado en una pistola permite saber quien es su dueño.
¿Suena descabellado? Lo es. Muchos de los proyectos de DARPA tienen cierto grado de locura implícita. Pero no hay que engañarse: un buen numero de ellos terminan convirtiéndose en realidad. En este caso, el proyecto forma parte de un nuevo programa de biología sintética que ya ha recibido una financiación global de 20 millones de dólares que debería, entre otras cosas, “adelantar varias décadas la velocidad con la que podemos secuenciar, analizar y editar el genoma celular." Lograr “adelantarse” a los procesos evolutivos normales no es imposible. De hecho, cientos de organismos genéticamente modificados producen alimentos y medicinas cada día. Sin embargo, la creación de organismos nuevos e inmortales es ir un poco más allá de lo “éticamente correcto”. Dejando de lado por un momento el hecho de que sea o no posible, uno puede preguntarse hasta donde el hombre tiene derecho a poner sobre la Tierra un organismo inmortal que dada su naturaleza artificial no poseerá ningún enemigo natural. ¿Que ocurriría si por algún error estos seres “evolucionan” quitándose de encima su “fecha de caducidad”? ¿Puede una agencia gubernamental de un país arriesgar el futuro de la humanidad cacharreando de esa forma con el ADN celular? Son preguntas que deberíamos respondernos antes siquiera de pensar en crear estos seres ¿No crees?



martes, 9 de febrero de 2010

Una de ésas noticias que nos gusta creer...

De vez en cuando, aparecen estas noticias que nos provocan una sonrisa complaciente, uno de esos efímeros pero placenteros momentos de optimismo, entre tanta política, desempleo, dietas inútiles, catástrofes naturales y de las otras...
Soy consumidora moderada y defensora fiel de este producto, uno de los más antiguos que fabrica el ser humano, ya que, según las investigaciones, la cerveza fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios. Las evidencias más antiguas de la producción de cerveza datan de alrededor de 3500 a. C., y hoy se ha publicado en algunos medios este artículo. Sé que muchos visitantes de La Guarida adherirán al mismo sin objeciones...

LA CERVEZA FORTALECE LOS HUESOS
(BBC Ciencia)

Algunos tipos de cerveza, especialmente la rubia, parece ayudar al fortalecimiento de los huesos, afirma una nueva investigación.
La cerveza que contiene más silicio es la rubia.
Los investigadores de la Universidad de California en Davis, descubrieron que la bebida es una fuente rica en silicio, un mineral que en el pasado ya ha sido asociado a la salud ósea.
Este compuesto, afirman los científicos en Journal of the Science of Food and Agriculture (Revista de la Ciencia de Alimentación y Agricultura) podría proteger a la masa ósea de trastornos como la osteoporosis.
El silicio que se encuentra en la cerveza se halla en forma soluble como ácido silícico y hasta la mitad de lo que contiene la bebida puede ser absorbido por el organismo lo cual hace que la cerveza sea la principal fuente de silicio en la dieta occidental.
Estudios en el pasado habían demostrado que el silicio, el elemento químico más abundante de la corteza terrestre, puede reducir el adelgazamiento de los huesos -que conduce a fracturas- y que su consumo moderado puede mejorar la formación de nueva masa ósea.
Ahora los científicos descubrieron cuánto silicio contiene cada tipo de cerveza y qué cantidad del mineral podría ser beneficiosa.
Los investigadores analizaron 100 cervezas distintas de varios países del mundo y encontraron que la bebida contiene entre 6,4 y 56 miligramos de silicio por litro, con un promedio de 29 miligramos por litro.
Tras analizar los niveles de silicio en los ingredientes de la cerveza, encontraron que éste se encuentra en su mayoría de las cáscaras de la cebada procesada.
Los científicos encontraron que las cervezas de color claro producidas de la malta clara de la cebada y los lúpulos, como la cerveza rubia, son las más ricas en silicio, mientras que las cervezas con bajo contenido alcohólico contienen la menor cantidad del mineral.
Mejor que el trigo
"Hasta ahora los factores de la producción de cerveza que influyen en los niveles de silicio en ésta no habían sido extensamente estudiados" afirma el doctor Charles Bamforth, quien dirigió el estudio.
Estudios pasados dicen que los bebedores moderados de cerveza tienen mejor densidad ósea.
"Entre los cereales, el trigo contiene menos silicio que la cebada porque la fuente del mineral es la cáscara de ésta última. Aunque gran parte del silicio permanece en la cáscara durante el proceso de elaboración de la cerveza, cantidades importantes del mineral se extraen en el mosto y gran parte de éste sobrevive en la cerveza", explica el científico.
Los científicos no saben con precisión porqué el silicio beneficia la salud y formación de la masa ósea pero se cree que el mineral ayuda a producir colágeno, uno de los principales componentes de los huesos.
Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Cambridge en 2004 encontró que las personas que bebían cerveza en moderación tenían mejor densidad ósea que quienes no consumían la bebida.
También encontró que quienes tenían la peor densidad mineral ósea eran quienes bebían cerveza en exceso.
Por eso los expertos afirman que si el objetivo es proteger la salud ósea, la gente no debe aumentar el consumo de esta bebida alcohólica ya que beber más de dos unidades de cerveza al día puede en realidad aumentar el riesgo de sufrir una fractura. (Un litro de cerveza equivale a seis unidades).
Los expertos afirman que aunque este estudio demuestre que el silicio de la cerveza podría beneficiar la densidad ósea, otras fuentes como el calcio que se encuentra en los productos lácteos pueden brindar más beneficios.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Mucho internet, más depresión?

(BBC Ciencia)
La gente que pasa mucho tiempo usando internet tiene más probabilidades de desarrollar síntomas depresivos, descubrió una nueva investigación.
El estudio encuestó a 1.300 personas sobre su uso de internet.
Los científicos de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, encontraron "evidencia sorprendente" de que muchos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo de internet con el cual han reemplazado la interacción social real con la interacción en redes sociales y salas de chateo.
Y este uso adictivo, afirman los científicos en la revista Psychopathology (Psicopatología), puede tener un grave impacto en la salud mental.
Las conclusiones están basadas en las respuestas de 1.319 personas a un cuestionario que los investigadores enviaron por internet.
Los participantes, de entre 16 y 51 años de edad, con una edad promedio de 21, debían responder cuánto tiempo pasaban en internet y con qué propósito lo usaban.
También se les hizo una serie de preguntas sobre si sufrían depresión.
Papel importante
Según los científicos, 1,2% de los participantes mostraron una adicción a internet y la mayoría de éstos sufrían depresión.
"El internet juega ahora un papel muy importante en la vida moderna, pero sus beneficios están acompañados por un lado negativo" afirma la doctora Catriona Morrison, quien dirigió el estudio.
"Mientras muchos de nosotros usamos la red para pagar cuentas, comprar o enviar correos electrónicos, hay un pequeño subgrupo en la población que encuentra muy difícil controlar cuánto tiempo pasa usando internet, hasta el punto de que esto interfiere con sus actividades diarias", agrega.
Según los investigadores los "adictos a internet" pasaban mucho más tiempo navegando en sitios sexualmente gratificantes, sitios de juegos de apuesta y de comunidades virtuales.
También mostraron una incidencia más alta de sufrir depresión moderada a severa que los usuarios no adictos.
Se encontró que los adictos a internet tenían cinco veces más riesgo de sufrir el trastorno que los no adictos.
"Nuestro estudio demuestra que la uso excesivo de internet está asociado a la depresión, pero lo que no sabemos es cuál surgió primero: ¿están las personas deprimidas más atraídas a internet o causa el internet depresión?" expresa la investigadora.
"Lo que es claro es que para un grupo pequeño de personas el uso excesivo de internet podría ser una señal preocupante de tendencias depresivas".
Y agrega que "ahora necesitamos investigar la naturaleza de esta relación y considerar qué es lo que la causa".
Éste es el primer estudio a gran escala que se lleva a cabo con jóvenes occidentales para estudiar la relación entre adicción a internet y depresión.
"No hay diagnóstico preciso"
El internet se ha convertido en un protagonista importante de la vida moderna.
Sin embargo, otros expertos afirman que la adicción a internet no puede diagnosticarse de forma precisa y que el método con el cual se reclutó a los participantes en este estudio puede haber resultado en una "muestra tendenciosa".
Según el doctor Vaugham Bell, experto del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres, por definición, aquellas personas clasificadas como adictos a internet son individuos con trastornos emocionales, así que las conclusiones del estudio no sorprenden.
En términos de causa y efecto, el experto señala que investigaciones anteriores han revelado que es más probable que las personas que están deprimidas o ansiosas usen internet y no lo contrario.
"Hay personas que están deprimidas o ansiosas que usan internet para excluirse del resto de sus vidas, pero de la misma forma hay personas que ven demasiada televisión o que se enfrascan en libros o que compran en exceso".
"No hay evidencia clara de que el problema sea el propio internet", expresa el investigador.
Más bien, dicen los expertos, la forma como la gente pasa su tiempo y el tipo de interacción social que lleva a cabo podrían estar teniendo un impacto en el bienestar mental.
"La evidencia demuestra que el actividades como el ejercicio y la socialización con la gente cara a cara son algunos de los factores que nos ayudan a mantener una buena salud mental" afirma Sophie Corlett, de la organización Mind.

sábado, 30 de enero de 2010

Lo que nos faltaba, cambio de polos magnéticos

Recibí de El Manantial del Caduceo un e-mail con este reportaje, que me pareció muy interesante para compartirlo con los visitantes de La Guarida. Dados los tiempos que corren, pienso que es bueno mantener la mente abierta, y entender que los cambios forman parte de la vida. Espero les guste esta entrevista.

Gregg Braden es hoy uno de los escritores que mejor han logrado combinar la ciencia y la espiritualidad. Conocido principalmente por libros como “El poder de la profecía” o “La matriz divina“, Braden explora en su trabajo cómo antiguas tradiciones y nuevos descubrimientos científicos van inequívocamente encaminados hacia un mismo destino…
Gregg Braden trabajó como experto en geología computacional durante años para compañías como Phillips Petroleum o Cisco Systems, desarrollando una sólida carrera como científico y experto en informática. Pero llegó un momento que se dio cuenta que había profecías que la ciencia estaba empezando a confirmar poco a poco en nuestros días… como las relativas a la inversión polar.
Hoy más que nunca, lo que tengamos dentro de nosotros es lo que nos encontraremos fuera. Si logramos tener un interior armonioso, si encontramos el amor que siempre está al fondo del armario, lograremos encontrar los buenos sentimientos también de los demás. Y nos daremos cuenta de que no hay diferencia entre tú y yo.
¿Es verdad que los polos magnéticos de la tierra están ahora mismo en pleno proceso de cambio?
En realidad desde mayo-junio-julio de 2002 las publicaciones científicas dan por ampliamente conocido y aceptado por primera vez que estamos en un proceso de inversión polar.
En los años 60 los geólogos estaban seguros de que la tierra atravesaba por una inversión así periódicamente. Lo sabían por muestras subterráneas, de hielo y fósiles, así como por las partículas magnetizadas que quedaban encerradas en ciertas posiciones en el interior de las rocas terrestres. Los geólogos estaban tan seguros de ese fenómeno que de hecho tenían mapeados los últimos cuatro millones y medio de años, y los registros resultantes sugerían que la tierra había pasado por catorce de dichas inversiones de los polos.
En aquella época, 1961 y 1962, los científicos pensaban que la última inversión polar se produjo hacia la época de la última glaciación, hace de diez a doce mil años. También estaban seguros de que iba a volver a suceder, pero no antes de varios milenios, por lo que no había nada de lo que preocuparse.
Pero en los años 90 los geólogos se pusieron a perfeccionar este tipo de información. Se había estado diciendo que faltaban miles de años para que esto volviese a suceder. Empezaron diciendo aquello de: “Bueno, puede pasar pero dentro de unos milenios”.
Pero ahora hay evidencia reciente que procede de muestras de hielo antártico y de Groenlandia que demuestra que eso podría volver a suceder tan pronto como en una década.
Ahora sabemos que en la actualidad los polos se están moviendo. Lo estamos viviendo ahora mismo. No sabemos con exactitud el significado de esto porque, aunque haya pasado catorce veces en los últimos cuatro millones y medio de años, nunca había sucedido con más de seis mil millones de personas viviendo en la tierra.
¿Estás diciendo que es de conocimiento generalizado?
Es de común conocimiento entre las personas que deben saber estas cosas. Por ejemplo, los reglamentos de la Fuerza Aérea Americana dicen que, cuando los polos se mueven entre cinco y ocho grados, las pistas de los aeropuertos deben ser vueltas a numerar para hacer que las cifras se correspondan con los rumbos magnéticos que están viendo los pilotos.
El primer aeropuerto de los Estados Unidos en cumplir esta norma fue Minneapolis/St. Paul, en el que se invirtieron del orden de ochenta y cinco mil dólares para renumerar y adecuar las cabeceras de las pistas.
Pero lo que sucedió en el contexto temporal de mayo-junio-julio de 2002 es que revistas como Nature, Science, Scientific American y New Scientist publicaron artículos en los que se afirmaba que definitivamente nos encontramos en un proceso de inversión magnética, y las notas de agencia de Associated Press lo recogieron.
Los científicos no tienen idea acerca de cuál va a ser el impacto de esto en las rejillas de fuerza electrónicas y electromagnéticas. Es más, no saben lo que supondrá para el sistema inmunológico humano. Ciertas modalidades alternativas de sanación han demostrado la conexión entre el sistema inmunológico y el magnetismo, lo cual también podría llevar aparejado que nuestros sistemas inmunológicos muy bien podrían estar sintonizados con los campos magnéticos de la tierra.
Sabemos que las aves y los animales migran siguiendo las líneas esos campos magnéticos. De ahí que se especule con que los cambios que se están produciendo en esos campos magnéticos sean los responsables del cambio en los patrones migratorios de las aves que se han registrado en Asia y en Norteamérica.
El cambio en los campos también podría explicar por qué las ballenas se están varando. Las líneas de navegación que siguieron las ballenas siempre han cambiado yahora las conducen a la playa. Cuando las devolvemos al mar y las liberamos, ellas vuelven a alinearse con las mismas líneas magnéticas y, al seguirlas, vuelven a terminar en la playa.
Por lo tanto sí, es de conocimiento generalizado. Las revistas científicas más respetadas dicen que ya estamos en este cambio. Y aunque no sepamos con precisión lo que esto supone, es significativo que esté siendo algo reconocido por esa clase de literatura contrastada y no sólo por revistas especulativas o seudo científicas.
Muchos científicos adhieren a la teoría del cambio depolos magnéticos de nuestro planeta
¿Cuándo se reconoció por primera vez este cambio magnético?
Debe haber sido hacia junio o julio de 2002. La gente me envió correos avisando de que lo habían visto y dándome las referencias. También yo mismo encontré referencias en las revistas.
¿Sobreviviremos a una inversión polar completa?
Cualquier respuesta a esa pregunta necesariamente pertenece al reino de la especulación, porque en la historia de los registros humanos tradicionales nunca ha sucedido.
Por otro lado, hay tradiciones nativas y antiguas tradiciones bíblicas hebreas que sugieren que puede haberse producido un cambio magnético más recientemente que durante la última glaciación. Eso fue hace 10.000 o 12.000 años, pero dichas tradiciones sugieren que el último cambio puede haber pasado tan recientemente como hace sólo 3.600 años.
Las legendas nativas hablan de un día hace 3.600 años cuando el sol salió por el oeste como siempre lo había hecho, permaneciendo en el cielo más de un día entero para ponerse después por el este, pero al día siguiente salió por el este y se puso por el oeste, como lo hace hoy en día.
Las tradiciones hebreas también cuentan este suceso, añadiendo que sucedió durante una batalla. Los antiguos hebreos lo tomaron como una señal de que uno de los bandos recibió ayuda celestial porque estuvo en la luz lo suficiente para completar la batalla a su favor.
No podemos verificar esto por las rocas o los registros fósiles porque 3.600 años es un periodo de tiempo demasiado corto para que tal acontecimiento se refleje en ellos. Lo único que tenemos son tradiciones, leyendas y mitos preservados en documentos escritos y orales.
Sin embargo, lo que nos cuenta la tradición es que, si fuese a pasar algo así, la gente de la tierra sobreviviría a ello. Se viviría un día realmente extraño pero, si las antiguas leyendas son ciertas, aquello pasó y la gente aparentemente sobrevivió. Pero no sabemos cómo afectó esto a sus vidas.
¿Tienes alguna idea acerca de cómo podría alterar la conciencia este cambio magnético?
La especulación es que hay una correlación entre el magnetismo y la conciencia. A fin de que comprendamos como pudiera funcionar esa conexión, resulta práctico compararla con la memoria de un ordenador.
Los campos magnéticos de la memoria se mantienen en su lugar gracias a una carga eléctrica -una carga circulante- que está en el interior del propio ordenador. Cuando las baterías del ordenador se terminan, la carga se agota y la memoria se pierde. Tenemos que volver a instalar el sistema operativo.
De manera similar, tanto investigadores como descendientes de pueblos indígenas creen que, cuando la tierra pase por lo que la ciencia considera una inversión magnética, también atravesará por un enorme cambio y limpieza de su conciencia. No habrá nada que sostenga todos esos patrones magnéticos que fueron instalados. Por tanto, cuando seamos despertados por este cambio seremos conscientes de nuestra verdadera naturaleza, nuestra verdadera esencia. Y la memoria de todo lo malo, de todas las cosas malas que han pasado, todo el resentimiento y el ego y lo que hemos tenido los unos en contra de los otros como individuos y como naciones dejará de ser parte de esa nueva conciencia, de esa nueva rejilla.
Desde ese punto de vista, muchas tradiciones predicen, sienten o especulan que estamos aproximándonos al tiempo de lo que ellos llaman la Gran Limpieza, y que esa limpieza está produciéndose a nivel de la memoria central consciente.
Entonces es posible asumir que nuestra memoria está conectada de alguna manera con este campo magnético
Eso creo. Lo creo debido a los extraños relatos de los astronautas que salieron de la tierra y viajaron al espacio durante el Programa Apolo.
Al abandonar la atmósfera de la tierra y orbitar el planeta a muchas millas de su superficie, los efectos del magnetismo terrestre sobre ellos eran insignificantes. Y los astronautas empezaron a tener experiencias para las que no estaban preparados ni habían sido entrenados, experiencias completamente inesperadas.
Cuando estaban en el espacio y contemplaban la tierra, empezaban a tener sentimientos y percepciones, despertares y sensaciones que nunca tuvieron cuando estaban en ella. Esto significó algo diferente para cada uno de ellos.
De manera muy similar, amigos míos que estuvieron en Vietnam volvieron completamente cambiados. Aquello cambió a todos. Para algunos de ellos, el cambio fue tan doloroso que nunca pudieron ni siquiera hablar de ello pero, para las vidas de otros, ese cambio fue un catalizador y hablan incesantemente de ello.
Y creo que ahora ha habido un programa especial del Public Broadcasting Service que documenta este mismo fenómeno con los astronautas, que nunca volvieron a ser los mismos después. Cuando regresaron, algunos no sabían qué pensar de su experiencia en el espacio exterior.
Algunos cayeron en el alcohol y las drogas. Otros canalizaron el cambio que se produjo en ellos mediante proyectos muy positivos que afianzaron sus vidas.
Uno de los de este último grupo fue el Dr. Edgar Mitchell, que fundó la Noetic Sciences Organization (Organización de Ciencias Noéticas) en un esfuerzo por corroborar el fenómeno de la conciencia humana. Otro astronauta emprendió la búsqueda del Arca de Noé y terminó encontrándola metida en el hielo del Monte Ararat, exactamente donde la Biblia dijo que estaría.
Entonces la implicación señalada es que estos astronautas, debido a haber dejado el campo magnético de la tierra, han tenido algún tipo de despertar espiritual.
Desde luego pasaron por una catarsis cuando no estaban bajo la influencia del campo magnético de la tierra.
Vemos que también pasa algo similar cuando observamos los campos magnéticos de la tierra. Su presencia sobre la superficie de la tierra no es constante, y los mapas de curvas disponibles del Servicio geológico de los estados Unidos muestran las intensidades variables de los campos magnéticos sobre la superficie de la tierra, dónde son de una intensidad muy alta y dónde son de una intensidad muy baja.
Dichos campos han ido cambiando con el tiempo y en realidad podrían dar cuenta de por qué las poblaciones humanas migraron a los lugares a los que lo hicieron. Han debido ir siguiendo estas curvas de nivel magnético.
Lo que sucede es que en los lugares de magnetismo muy bajo, donde los campos son prácticamente inapreciables, parecen producirse innovaciones y cambios tremendos. Donde el magnetismo es tradicionalmente alto se encuentran sitios de estancamiento en los que los cambios, pese a producirse, tardan mucho tiempo y después sobrevienen muy lentamente.
Si yo llegase aquí procedente de otro mundo y no supiese nada sobre la gente de la tierra, y estuviese buscando un sitio donde la oportunidad de cambio fuese máxima, yo buscaría las curvas de valor cero.
Y si observas un mapa actual del magnetismo de la tierra, encontrarás una curva de nivel cero que corre a lo largo de la Costa Oeste de Norteamérica, subiendo a lo largo de la costa de California hasta la de Alaska. En otras palabras, ¡el magnetismo a lo largo de la Costa Oeste es casi nulo!
Cuando pensamos en la Costa Oeste, pensamos en la alocada California.
Bien, la verdad es que California es una semilla, una de varias, y tradicionalmente ha sido muy innovadora en tecnología, ciencia, moda, finanzas y artes, debido a que allí hay una oportunidad cambio tremenda.
Dentro de Norteamérica, la contracara de esto sería la zona de máximo magnetismo, en la que los campos magnéticos son los más densos. Y la encuentras en el interior de algunos estados sureños, los mismos estados tradicionalmente considerados conservadores.
Esto no significa que allí no pueda haber ningún cambio. En vez de esto, lo que señala es que ese cambio tarda mucho más tiempo y la gente tiene que ver una razón verdaderamente buena para salirse de lo que siempre estuvieron haciendo.
Entonces, donde el campo magnético es menos denso, ¿la gente está más abierta a lo que surja en el momento?
Está abierta al cambio, punto. Eso no significa que el cambio sea ni bueno ni malo, ni correcto ni incorrecto. Es importante que sea claro acerca de esto. La conciencia de la gente será lo que determine cómo se producirá ese cambio.
Daré un ejemplo irónico. Hay una curva de nivel cero que corre justo por la mitad de Oriente Medio. En realidad corre casi directamente sobre la zona del Canal Suez, pasando justo sobre Israel, a todo lo largo de la costa del Mar Rojo.
Sí, justo en esa zona hay una curva de nivel cero. Esto supone que la zona esta avocada al cambio. Pero nuevamente, el modo en el que llegue el cambio -ya sea pacífico y constructivo o iracundo y destructivo- estará determinado por la conciencia de la gente que vive allí.
Entonces ¿esto no es ni bueno ni malo?
Exacto. Sencillamente es una oportunidad para el cambio. Al mismo tiempo, las curvas de mayor nivel de magnetismo de todas las del planeta tierra han estado tradicionalmente sobre partes de la antigua Unión Soviética, Rusia y Siberia.
Sabemos que en esa parte del mundo ha estado emplazado un sistema estacionario y que, cuando ha sobrevenido algún cambio, éste ha sido lento y doloroso, de largo plazo y se ha producido con mucho sufrimiento. Pero cuando ha sucedido, ha producido un efecto cascada, ha sido casi de la noche a la mañana.
Por tanto, las correlaciones entre la conciencia humana, las oportunidades para la innovación, para el cambio, para hacer las cosas de una manera nueva, y el magnetismo de nuestro mundo, son muy interesantes.
La Tierra tiene muchas regiones de alto y bajo potencial de cambio.
Cuál es la mejor manera que tienen de afrontar los cambios que se están produciendo en nuestro mundo en su conjunto?.
Seré tan conciso como pueda. Creo que la respuesta a eso quizás está mejor encriptada en las palabras quienes nos precedieron, los antiguos Esenios, en un texto que tiene más de 2.500 años.
Nos recuerda nuestra relación con el mundo que nos rodea, y simplemente dice que nuestro mundo no es nada más ni nada menos que un espejo de aquello en lo que nos hemos convertido en nuestro interior.
Por lo tanto, cuando contemplamos desde esa perspectiva un mundo que parece cruel, descerebrado y colérico, que produce sufrimiento a nuestras hermanas y hermanos de todo el planeta, ese mundo es un espejo de aquello en lo que nos hemos convertido como individuos, familias, sociedades y naciones.
No es bueno ni malo, ni correcto o incorrecto. Simplemente es un reflejo de quienes somos. La condición del planeta es un mecanismo de retroalimentación.
Entonces, si queremos ver cambios en nuestro mundo, debemos convertirnos en ese cambio en nuestras vidas cotidianas. Si queremos ver paz, tolerancia, entendimiento, compasión y perdón a nivel global, debemos convertirnos en eso. En la mesa de la cena. Con nuestras familias. Debemos convertirnos en eso en nuestras escuelas.
Debemos pedir que se nos entretenga mediante la paz, la compasión y la comprensión. Eso no tiene por qué ser tedioso o aburrido. Puede seguir siendo emocionante, pero no tiene por qué ser brutal, descerebrado, cruel o despiadado.
En nuestras vidas diarias, a cada momento de cada día, hacemos la elección que niega o afirma la vida en nuestros cuerpos. Porque estamos vinculados mediante esa rejilla. Todas nuestras elecciones individuales quedan depositadas en esa respuesta colectiva a nuestro futuro.
Si queremos ver un cambio colectivo, tenemos que convertirnos en ese cambio individualmente.
Tenemos esta fecha de 2012 en la que mucha gente está diciendo que es el momento del cambio global o Ascensión. ¿Qué crees que va a pasar?
La fecha de 2012 es interesante porque aparece en las tradiciones mayas y egipcias, en algunas tradiciones cristianas e, incluso, en el código bíblico (que es, en sí mismo, algo muy controvertido).
Tengo la sensación de que esa fecha podría ser cualquier fecha. Si nos concentramos en una fecha y vivimos nuestras vidas preparándonos para el cambio en esa fecha, nos perdemos la vida.
Desde mi punto de vista basta con que nos limitemos sencillamente a vivir al máximo cada día, con que conciliemos las experiencias que se nos cruzan cada día en nuestro camino, con que aprovechemos las oportunidades de honrar la vida, de honrar nuestras relaciones mutuas.
Siendo honestos, dignos de confianza, considerados, cariñosos y compasivos, viviendo esto cada día, ya estamos preparados para cualquier cosa que posiblemente pueda venir en 2012 o cualquier otro día de otro año o en cualquier momento de nuestro futuro.
Conozco gente que están viviendo sus vidas guardando contenedores llenos de comida y municiones, preparándose para el día en el que nuestro mundo cambie. Lo entiendo, y creo que está bien ser autosuficiente. Entiendo lo que están expresando.
Pero lo que veo también es que dedican una parte demasiado grande de sus vidas a prepararse para ese día y se pierden la belleza y el misterio de la vida que se despliega cada día. ¡Percibir esa belleza y ese misterio es lo que nos prepara para los mayores desafíos!
Entonces básicamente, si lo que queremos es aprovechar este cambio con el mejor resultado positivo posible para nosotros, ¿la clave está en que vivamos cada día dando de nosotros el máximo amor y la mayor compasión?
Sí y, para que así sea, tenemos que vivir cada día de manera consciente. Ser conscientes de las oportunidades. Reconocer las oportunidades que nos salen al paso. Cada día se nos ofrece la oportunidad de ser tolerantes con otros sistemas de creencias, de perdonar a alguien que nos haya herido o enojado, de enmendar nuestros juicios acerca de lo que debería o no debería pasar en nuestro mundo.
Si podemos conciliar todas esas cosas cuando se nos cruzan y manejarlas conscientemente en ese momento, sabiendo que al cambiar la manera en que nos sentimos cambiamos la química de nuestro cuerpo, estaremos preparados para cualquier transición que la tierra vaya a atravesar.

(Más información en http://www.greggbraden.com)